El grupo de infraestructuras Isolux Corsán ha anunciado que el 89,4% de sus acreedores ha llegado a un acuerdo para reestructurar el pasivo de la compañía, un pacto con el que han conseguido evitar la quiebra de la empresa. Este final feliz se adelanta al de Abengoa, que también podría salir del preconcurso en los próximos días.

Un mes ha sido suficiente para recabar los apoyos necesarios. Isolux se va a librar del concurso porque los bonistas y las entidades financieras acreedoras de la compañía han suscrito un acuerdo para reestructura su deuda financiera, de más de 2.000 millones de euros.

En virtud de este compromiso, la constructora va a disponer de 200 millones de euros en dinero nuevo, de los cuales 50 millones ya habían sido aportados por los principales bancos acreedores. Ese será el tramo A de la deuda de la compañía, que podrá ser ampliado en otros 75 millones de euros.

En virtud del acuerdo, la constructora va a disponer de 200 millones de euros en dinero nuevo

El tramo B va a estar compuesto, de acuerdo con un comunicado hecho público por Isolux Corsán, por 550 millones de euros ampliables hasta 750 millones, lo que la empresa considera un nivel de deuda “sostenible” en comparación con los ingresos del grupo.

Por último, el tramo C va a consistir en 1.400 millones de euros articulados en instrumentos financieros convertibles en capital de la compañía. Como consecuencia de esta disposición, los actuales acreedores podrían llegar a controlar el 95% de las acciones de la empresa, con lo que arrinconarían a los actuales propietarios hasta el 5% de la sociedad.

Como parte del acuerdo de reestructuración de la deuda, los acreedores también han conseguido defenestrar al actual presidente de Isolux Corsán, Luis Delso, que dejará su cargo en favor del antiguo número dos de Repsol y exsecretario de Energía en tiempos de José María Aznar, Nemesio Fernández-Cuesta, tal y como contó SABEMOS.

Delso y José Gomis controlaban hasta ahora el 54% del capital de la sociedad, por lo que la remodelación de Isolux Corsán va a relegarles a un plano anecdótico.

Tras la consecución de tantos apoyos por parte de los acreedores, a Isolux tan sólo le falta la homologación judicial del acuerdo. Un trámite del que también están pendientes en Abengoa desde hace meses, aunque en el caso de la multinacional sevillana todavía no hay un consenso suficiente para evitar el concurso.

Más tiempo para Abengoa

La compañía otrora dirigida por el clan Benjumea y sus tenedores de deuda tenían previsto zanjar esta semana el rescate de Abengoa, algo que se ha complicado en las últimas horas. Fuentes de la negociación han confirmado a SABEMOS que uno de los fondos de inversión que iba a inyectar dinero en la firma hispalense ha pedido más tiempo para analizar la situación.

“Más que retirarse, están poniendo algunas pegas; quieren más detalles”, han precisado las fuentes. Las negociaciones han seguido su curso durante toda la semana, ya que el objetivo era cerrar los apoyos necesarios para la reestructuración de la deuda de Abengoa antes de las vacaciones, y continuarán a lo largo del día de hoy, tal y como ha podido conocer SABEMOS.

Las partes afectadas por la situación preconcursal de Abengoa tenían la intención de llevarle al juez el acuerdo antes del día de hoy, 29 de julio, para que fuera homologado en los tribunales. Sin embargo, la compañía todavía no ha conseguido la aquiescencia de al menos el 75% de los acreedores, el umbral necesario para aplicar las condiciones de la reestructuración a todos los tenedores de deuda.

La compañía anunció que había llegado a un principio de acuerdo con sus acreedores durante su junta de accionistas, hace un mes. Depende de las conversaciones de hoy que haya un pacto o no antes de las vacaciones.

Fuente: Isolux