Cuidado si vas a alquilar algún piso online estas vacaciones, los estafadores está al acecho. La Policía Nacional y la Guardia Civil han desarticulado una banda radicada en Barcelona que se dedicaba a cometer estafas mediante falsos anuncios en Internet de alquiler de viviendas en zonas turísticas.

En total, 24 personas que ejercían de intermediarios han sido detenidos en Barcelona, Tarragona, Madrid y Murcia, mientras que el jefe de la trama ha sido arrestado en Bélgica. A los detenidos se les atribuyen 237 estafas. La operación comenzó en el año 2014, cuando los investigadores tuvieron conocimiento de una posible trama de estafas en el alquiler de viviendas de interés turístico, tanto en zonas del Pirineo aragonés como en la costa mediterránea.

¿Qué hacían? Publicaban ofertas falsas de alquiler de apartamentos y pisos vacacionales en varios portales de Internet y solicitaban distintas cantidades en concepto de reserva de los inmuebles. Las estafas se destapaban cuando los inquilinos llegaban al apartamento alquilado y comprobaban que no existía o ya se encontraba ocupado por otras personas.

La Policía Nacional informa de que una de las estrategias que utilizaban era realizar cambios de última hora en la identidad de la persona que iba a recibir el dinero de la reserva concertada. Algunos clientes avispados sospechaban y consultaban la identidad (falsa) del nuevo arrendador, con lo que comprobaban que habían caído en una trampa. 

Los agentes comenzaron a vigilar la publicación de anuncios y a controlar la documentación y las transacciones financieras. De esta forma, los agentes de ambos cuerpos policiales comenzaron a identificar a los estafados y a detener a los estafadores. Policía Nacional y Guardia Civil también descubrieron un foro de afectados donde los propios estafados colgaban vídeos recriminando al autor de la estafa los hechos y este último se burlaba de sus víctimas.

La Policía Nacional destaca que el 95% de los fraudes relacionados con alquileres tienen lugar en verano. Para no caer en la trampa de los estafadores virtuales durante las vacaciones, vamos a repasar algunas de las formas más comunes que tienen de operar estos ciberdelincuentes.

El perfil del estafador

Según fuentes policiales, en este tipo de estafas los timadores suelen proceder de países del este. Allí, establecen su base de operaciones lejos del ámbito de la actuación policial de Europol o Interpol. Para evitar ser descubiertos, utilizan los documentos de identidad de otras personas para abrir líneas telefónicas con las que contactar con las víctimas. Por lo general, las líneas telefónicas consisten en tarjetas de prepago de locutorios para no dejar rastro.

Además, los estafadores tienen sus “trabajadores”. A veces llegan incluso a contratar otras personas que cobran el dinero de sus víctimas a cambio de una comisión. Así, evitan implicarse directamente en los pagos y exponerse a ser pillados.

Contactar con el estafador

En la mayoría de los casos, los timadores evitan dar un número de teléfono para contactar. Si los arrendatarios tratan de llamar al teléfono de contacto de la vivienda del anuncio, lo más probable es que nunca esté disponible. Los estafadores buscan contactar por correo electrónico y realizar toda la operación por este medio.

En los correos, el falso propietario suele presentarse con un nombre español, pero nos informa de que no reside en España. Es más, a veces envían la dirección en donde se supone que viven y se presentan como profesionales que incluso cuentan con web propia y perfil de Wikipedia.

En los textos que envía el estafador destacan los problemas de expresión. ¿Pero no era español? Trampa. Utilizan los traductores de idiomas para traducir de su idioma natal al español y por ello es común que haya expresiones extrañas o sin sentido.

El chollo que no se puede ver

Un buen piso o apartamento, bonito, espacioso, situado en la zona centro y con un precio de ganga por debajo de lo que marca el mercado. Qué bien, ¿no? Pues cuidado, es probable que sea una estafa. Encima, estos anuncios se insertan en las páginas web más populares a nivel nacional de alquiler de viviendas, con lo que a primera vista parecen fiables.

Un dato que suele delatar que estamos ante un engaño es que el piso no esté localizado, es decir, que en el anuncio no se especifique la localización exacta del inmueble. Con esta medida, los delincuentes tratan de evitar que sus víctimas visiten la vivienda por su cuenta, ya que en tal caso descubrirían que no existe o que el lugar no se corresponde con las fotos del anuncio.

Dinero por adelantado

El estafador, único poseedor de las llaves del inmueble, pondrá como requisito para llevar a cabo el alquiler saber si el arrendatario está realmente interesado en la operación. Para ello, exigirá el pago por adelantado de parte de la fianza o de alguna mensualidad. Trampa, ese dinero ya no vuelve y el estafador va a esfumarse. Con los bolsillos llenos, claro.

En cuanto a las formas de pago, una artimaña muy utilizada por los estafadores suele ser solicitar que el pago se efectúe a través de alguna empresa de envío de dinero a nombre de una persona de nuestra confianza como beneficiaria. De esta forma, el arrendatario no puede acceder al dinero hasta que no reciba nuestra autorización.

La trampa viene cuando al mismo tiempo solicitan la dirección de su víctima para enviarle las “llaves”, una copia del DNI y del de la persona de confianza que consta como beneficiaria. En cuanto dispongan de estos datos, los timadores ya pueden acceder al dinero a través de una autorización elaborada por ellos mismos.

Otra fórmula de pago común es remitir a las víctimas a una web falsa en la cual se suplanta la identidad del portal de anuncios. Desde estas webs fraudulentas, los timadores reciben el dinero directamente sin ningún tipo de control ni intermediario.

Algunos consejos

Diego Guerrero, autor del libro “Fraude en la Red”, es un especialista en seguridad informática que aporta algunas claves fundamentales para evitar los engaños que acechan en la red. Ante los falsos anuncios de pisos, Guerrero recomienda confirmar que el propietario es quien dice ser y tratar de establecer contacto telefónico con él.

También alerta de los anuncios y correos con errores de ortografía y de los chollos ideales, pues suelen ser una trampa. Guerrero recomienda guardar copias de todo: el anuncio de venta, los mensajes privados y por correo, apodos, direcciones de correo electrónico y web en la que aparecía el anuncio.

El especialista en seguridad informática advierte de que antes de realizar cualquier compra en Internet hay que asegurarse que estamos en una página segura (https y con un candado verde en el navegador), así como comprobar que en la web de compra figuran los datos fiscales de la misma, su sede social y formas de contacto. Guerrero desaconseja pagar mediante servicios de envío de dinero ya que ninguna empresa seria utiliza estos métodos.

Lo que sí aconseja son los servicios que ofrecen muchos bancos de tarjeta electrónica o “cybertarjeta”. Se trata de una tarjeta de crédito que no está asociada a ninguna cuenta bancaria y que es recargable. De esta forma se puede evitar que los estafadores sustraigan todo el dinero de nuestras cuentas habituales.