Madrid será la primera entidad a nivel local con un registro de lobbies propio. Por primera vez será obligatorio registrarse previamente para mantener reuniones con concejales o titulares de órganos con este fin. La norma entra en vigor tras la aprobación de la Ordenanza de Transparencia Municipal el pasado miércoles en el pleno de la Asamblea.

El objetivo de la alcaldesa Manuela Carmena es que Madrid sea la ciudad más honesta con con sus ciudadanos. Para ello, el grupo de Ahora Madrid ha aprobado en el pleno de la Asamblea una Ordenanza de Transparencia cuyo objetivo es aplicar reglas de información y publicidad “pioneras” en las administraciones e ir un paso más allá de lo que marca la legislación estatal.

Más allá del ejercicio de sinceridad llevado a cabo por el consistorio, – se publicarán periódicamente datos económicos, medioambientales, de recursos humanos, de movilidad, urbanismo- el foco está ahora mismo en la creación del primer registro de lobbies a nivel local. Por primera vez, toda plataforma de presión que quiera reunirse con algún representante municipal tendrá que identificarse en este registro público, el cual respetará “escrupulosamente” la normativa de protección de datos y abrirá un canal de comunicación alternativo con los interesados para seguir el proceso.

El objetivo de esta iniciativa es que la ciudadanía sepa en todo momento cómo evolucionan los procesos y la toma de decisiones dentro del consistorio y qué reuniones se llevan a cabo entre sus paredes.

El ayuntamiento de Carmena ha ido un paso más allá de las obligaciones impuestas por la actual ley estatal en la materia. En esta línea, se ha comprometido con incorporar las publicaciones relativas a plazas vacantes en plantillas, datos de gestión de aparcamientos públicos, información relativa a tramitación de licencias o los textos íntegros de acuerdos de junta de gobierno, entre otros datos. Además, el consistorio también pondrá trimestralmente al alcance de los ciudadanos otros muchos datos de información económica, medioambiental, de recursos humanos, de movilidad, urbanismo, etc…

Otro punto de tensión es la opacidad en torno al sueldo e incentivos que reciben los concejales durante sus mandatos. Para acotar estas prácticas, la ordenanza estipula que los concejales de todos los grupos municipales deberán dar cuenta públicamente de los regalos que reciban por un valor superior a 50 euros. Se deberán además comprometer a publicar sus agendas de reuniones. En la misma línea, a las declaraciones de bienes deberán añadir a partir de ahora información tributaria personal.

El objetivo de la ordenanza es que la transparencia no solo se refleje en el contenido de la información publicada, sino también en la forma en la que se haga. Por eso se perfeccionará el portal de transparencia, introduciendo visualizaciones que hagan más accesibles los datos y estableciendo un sistema de búsquedas en los documentos de manera rápida y sencilla.