Junts pel Sí (JxSí) y la CUP han hecho valer este miércoles su mayoría absoluta de 72 diputados en el Parlament para aprobar las conclusiones del proceso constituyente, que abren una vía unilateral a la independencia, desobedeciendo así al Tribunal Constitucional (TC) para obedecer el “mandato democrático” del 27-S.

Tras un bronco debate cargado de tensión y en el que han intervenido los principales líderes parlamentarios de la oposición para dejar claro su rechazo, las dos fuerzas independentistas han conseguido aprobar, con sus 72 votos a favor, las conclusiones del proceso constituyente, que abren la puerta a una vía unilateral hacia la independencia.

Antes de la votación, los diputados de Ciudadanos y PPC han abandonado el hemiciclo para desentenderse del resultado, mientras que los parlamentarios del PSC han permanecido en sus escaños pero no han ejercido su derecho al voto y los diez de Catalunya Sí que es Pot han votado en contra.

Por su parte, el Gobierno decidirá el próximo viernes presentar ante el Tribunal Constitucional un incidente de ejecución contra la resolución del Parlament de Cataluña. Tras la aprobación, la Comisión General de secretarios de Estado y de subsecretarios ha celebrado una reunión en la que ha estudiado elevar al Consejo de Ministros del próximo viernes un acuerdo por el que se autoriza a la Abogacía del Estado a presentar ante el TC ese incidente de ejecución.

Fuentes del Gobierno han informado de esa decisión y de que el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, se ha puesto en contacto con los líderes de otros partidos, entre ellos el socialista Pedro Sánchez, para informarles de la actuación del Gobierno.

Puigdemont y la confianza

En esta tensa mañana en Cataluña, hay que sumar que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha anunciado que se someterá a la cuestión de confianza en el Parlament catalán el próximo 28 de septiembre.

Puigdemont ha desvelado la fecha durante la sesión de control, y ha señalado que se someterá a este mecanismo por una cuestión de “coraje” y para recabar los apoyos necesarios para llevar a Cataluña “a las puertas de la independencia”. El presidente catalán ha considerado que esta fecha, posterior a la Diada del 11 de septiembre, es la más indicada para tener “un debate sereno desligado de otras consideraciones”.

Puigdemont ha puesto la cuestión de confianza como ejemplo de un “coraje de fondo democrático”, que ha diferenciado de otro “concepto muy hispánico de la valentía que tiene más que ver con la testosterona y la declamatoria”. El presidente catalán ha agregado que, cuando “un gobierno pierde su mayoría parlamentaria en un área tan importante como los presupuestos”, hay que “afrontarlo, mirarlo de cara y entender que se tiene que resolver el problema democráticamente”.