La Mesa del Congreso da un plazo de 48 horas a los independentistas de CDC para que presenten “alegaciones” a su demanda de formar grupo propio, maniobra que carece de precedentes. Ciudadanos denuncia un “trato de favor” a los convergentes, que este miércoles vulneraron en el Parlament de Cataluña las resoluciones del Tribunal Constitucional sobre el proceso secesionista. Unidos Podemos también se opone a la medida.

Cuarenta y ocho horas más. PP y PSOE se han sacado de la manga un recurso novedoso, nunca antes empleado, para que el Partit Demòcrata Català -antigua Convergència- pueda tener grupo propio en el Congreso de los Diputados y para que esa concesión no coincida con el desafío secesionista de la Cámara catalana. En lugar de resolver al día siguiente de expirar el plazo para solicitar grupos, como se ha hecho siempre y como la propia Mesa se comprometió a hacer en su primera reunión, el órgano de gobierno del Congreso ha resuelto establecer una prórroga de dos días para que los ocho diputados que lidera Francesc Homs presenten “alegaciones” y “argumentos” adicionales a los expuestos en su escrito registrado el jueves.

Y lo ha hecho con los únicos votos a favor de PP y PSOE, que con tres y dos representantes respectivamente suman mayoría. Los dos de Ciudadanos y los dos de Unidos Podemos no han avalado este proceder, mediante el cual populares y socialistas emplazan a los convergentes a resolver las “dudas” que su petición presenta en dos aspectos: sobre el nombre del grupo y sobre el cumplimiento de los requisitos. La decisión final se tomará en la próxima reunión del organismo, el lunes o el martes.

La Mesa pide a Homs que aclare las dudas sobre el nombre de su grupo, que incluye el de su partido y que podría ser un plagio de Demòcrates de Catalunya

Tras una deliberación de dos horas, inusualmente larga, la Mesa ha concluido que lo mejor es dar ese plazo a CDC para que explique por qué considera que cumple el Artículo 23 del reglamento del Congreso -que exige a los solicitantes del grupo haber sacado un mínimo del 15% de los votos en las circunscripciones donde se presentaron- y para que arroje luz sobre el nombre que han elegido –Grupo Parlamentario Catalán (Partit Demòcrata)-. La controversia respecto a este último punto surge a raíz del recurso interpuesto por la formación Demòcrates de Catalunya -una escisión de Unió-, que considera plagiado su apelativo por la recientemente refundada Convergència.

Homs debe ahora explicar en qué basa su criterio de que alcanzó la mencionada cota del 15% cuando lo cierto es que se quedó por debajo en Barcelona y en Tarragona, así como en el global de Cataluña. En su primer escrito, pedía que se hiciera la media de las cuatro provincias, pese a que Girona y Lleida tienen una población considerablemente inferior a la de Barcelona. De ese modo sí superarían el requisito, pero es una interpretación que no se ha hecho nunca. CDC mantiene que sí, que se hizo con el PNV en 1986 y 1996, aunque fuentes parlamentarias explican que entonces no se tuvieron en cuenta los resultados del nacionalismo vasco en Navarra, donde no obtuvieron escaño, tomando en consideración solo los del País Vasco. Y allí el PNV superaba de sobra el 15%.

El informe jurídico

Los servicios jurídicos del Congreso han asesorado a la Cámara en esta deliberación, elaborando un informe que recoge estos precedentes y todos los demás sobre la constitución de grupos. Fuentes conocedoras del mismo explican que el texto señala que “nunca se ha hecho la interpretación que Convergencia reclama ahora”, aunque añada que la Mesa es soberana para tomar la decisión que estime oportuna. Los servicios jurídicos contextualizan, pero no señalan un camino u otro. “Es decir, se recuerda la doctrina del TC, que reconoce la potestad de la Mesa para seguir los criterios que mejor considere, matizando que este que reclama ahora CDC no se ha seguido nunca”, exponen las mismas fuentes.

En cualquier caso, los independentistas catalanes dispondrán de un tiempo extra para argumentar a favor de su postura, cosa que no tiene precedentes y que se ha negado a las confluencias valenciana y gallega impulsadas por Podemos. El aplazamiento permitirá, asimismo, que la previsible resolución a favor de sus intereses se produzca días después de la desobediencia de Junts pel Sí y la CUP al TC. “Ha habido una mayoría que pide alegaciones”, ha explicado la presidenta del Congreso, Ana Pastor, porque la petición de CDC es “muy escueta” y además se da una “situación nueva y distinta” respecto a la nomenclatura.

Pastor ha negado que esta maniobra tenga que ver con lo sucedido hoy en el Parlament de Cataluña ni que persiga separar en el tiempo la concesión al soberanismo con su reto al orden constitucional. “El órgano de gobierno es soberano”, ha explicado, y toma sus decisiones con independencia del resto de aconteceres.

“Se da trato de favor a los mismos que hoy planteaban la ruptura de la unidad de España”, lamenta Ciudadanos

El vicepresidente primero del Congreso y diputado de Ciudadanos, Ignacio Prendes, también ha comparecido tras la reunión de la Mesa y lo ha hecho para defender el criterio de su partido, radicalmente opuesto al de PP y PSOE. “Nos parece que se ha hecho un trato desigual”, ha indicado, al otorgar un “plazo privilegiado de 48 horas” a los soberanistas para que presenten “alegaciones que no hicieron en su escrito” inicial. Prendes ha lamentado que partidos “constitucionalistas” obren de este modo y ha hecho un llamamiento para que “rectifiquen”.

Ciudadanos considera, además, que el informe jurídico presentado por los expertos de la Cámara “hace un estudio muy riguroso” de la cuestión y aclara que “no hay ningún antecedente” que avale la petición de Homs. También cree que se incurre en arbitrariedad al dar el plazo extra a CDC pero no a En Marea y A la valenciana, las confluencias de Podemos que habían pedido grupo propio y se les ha denegado.

Se favorece, ha concluido Prendes, “a los mismos que hoy planteaban la ruptura de la unidad de España” en la Cámara catalana y se hace “con los votos de dos partidos constitucionalistas”. “Están a tiempo de rectificar”. El partido naranja se ha opuesto también a que los grupos de PNV y de CDC se denominen “vasco” y “catalán”, puesto que implica “arrogarse una representación que no les corresponde”. La iniciativa no ha prosperado.

Unidos Podemos, por su parte, se ha desmarcado de la decisión de PP y PSOE por entender que discrimina a las dos citadas confluencias, cuya petición es descartada por contravenir una prohibición expresa del reglamento del Congreso. En concreto, la que establece que no pueden formar grupo separado diputados que pertenezcan al mismo partido ni los que al tiempo de los comicios pertenecieran a partidos que no compitieron electoralmente.