Juan Carlos de la Vela es la cara visible de los móviles de Motorola en nuestro país. Durante sus primeros pasos, y trabajando desde casa, puso en marcha la fiebre local por el Moto G, uno de los mejores teléfonos por calidad-precio que había visto el mercado, y una de las gamas mejor reseñadas de la historia de la telefonía. Ha llovido mucho desde entonces. Después de la etapa en la que Google controló la histórica enseña, le tocó el turno a la china Lenovo, para la que trabaja hoy.

Su negociado está ligeramente apartado del resto de la división española de Lenovo, y reporta directamente al vicepresidente europeo de móviles. Oliver Ebel. Está en plena promoción de la cuarta generación del Moto G, que se juega mucho en el mercado español.

Los últimos datos de mercado de Motorola no invitaban demasiado al optimismo…

Subiremos mucho ahora. El Lenovo K5 está ya en el mercado desde hace un mes, en exclusiva con MediaMarkt, y está funcionando muy bien porque tiene un equilibrio muy bueno entre precio y características, con un octacore, Dolby y protector de pantalla incluidos. Los productos que vienen son muy buenos para España.

Es el primer Lenovo que llega a España después de muchos años viendo generación tras generación de producto en el Mobile Word Congress de Barcelona y sin ver ninguno en nuestro mercado…

Y va a ser el primero de muchos. Ha tenido campaña de TV con MediaMarkt, ha sido contraportada del catálogo… No sabías si la marca, que es conocida en otros apartados, iba a funcionar en smartphones, pero la respuesta es que sí, que es muy reconocida y asociar ambas marcas está dando buenos resultados.

¿O sea que los problemas que había eran estacionales?

Para que te hagas una idea, estábamos al final del ciclo del Moto G de tercera generación, que llevaba aquí desde el verano pasado. El de cuarta generación ha entrado en junio, y si miras Amazon en el top de los diez más vendidos tenemos cuatro. Uno de ellos es Moto G4, con sensor de huellas, que está funcionando muy bien y está teniendo muy buenas críticas y reacciones. Con una pantalla de 5,5 pulgadas, está en el límite de lo que quieren los consumidores.

Hace bien poco habría sido considerado demasiado grande…

Creo que las 6 pulgadas son para un público al que le gustan los teléfonos muy grandes, ahora veo el Nexus 6 y pienso “pero qué grande era”. Creo que 5,5 o 5,3 pulgadas van a ser el estándar del mercado. Aunque claro, con teléfonos sin apenas bordes. Apple, por ejemplo, tiene pantallas que no aprovechan mucho el tamaño del teléfono.
Con el Moto G4, entre el micrófono, el altavoz y el sensor de huellas en la versión Plus, es difícil meter más pantalla en el mismo marco. Le hemos metido una cámara mejor, le hemos metido carga rápida…

Todavía hay mucha diferencia entre el software de los móviles Lenovo y el de los Motorola.

Poco a poco verás una convergencia hacia una experiencia con las mismas experiencias, que aproveche la experiencia de Motorola y lo bueno de Lenovo.

¿Cómo ves el mercado español? Parece que muy pocas marcas se han quedado con la gama alta.

En la parte baja del mercado hay producto para gente que quiere usos muy básicos del teléfono, y siempre en 4G, vale con cinco pulgadas, un giga de RAM y ocho de memoria, que se va a mover en los 125-150 euros. Luego hay gente más exigente que carga más aplicaciones y necesita pantalla full HD, con dos gigas y 16 de memoria, ya con procesador quadcore u octacore. Esos teléfonos están entre los 150 y 200. El volumen, en España, está en esas dos categorías, entre 125 y 200 euros. Más del 90% opta por tener un buen equilibrio.
Luego puedes tener gama alta entre 200 y 300 euros, como el Moto G4, por entre 229 y 269. Si quisiera justificar gastarme 400 o 500 euros por un teléfono, es complicado si ves el Moto G4, que tiene prestaciones de gama verdaderamente alta.
Para la gama muy alta hemos traído el Moto Z, que llega al mercado en septiembre, y los módulos que estás viendo en primicia, con la posibilidad de añadir nuevas posibilidades al teléfono. Es un concepto de innovación totalmente diferente, es innovador 100%.

(El Moto Z es, sobre todo, un dispositivo muy fino que permite añadirle módulos que lo hacen ligeramente más grueso pero le dotan de más prestaciones, como un extra con altavoces JBL que mejoran el sonido, ofrece más carga de batería y actúa de pie del teléfono, otro módulo con proyector incorporado, y otro que sólo permite conseguir más carga)

¿Te acuerdas de cuando lanzamos el Moto Atrix, con el teléfono que se convertía en ordenador?

Pero vendió muy mal…

Es que ser el primero en vender innovación es muy difícil. Luego llega otra marca y mete diez millones de euros en marketing y vende mucho más. En Motorola hemos lanzado muchas cosas primero que luego se han convertido en estándar, y creo que con los mods vamos en esa dirección.

¿Por cuánto van a venderse?

Estamos decidiéndolo todavía. Va a haber muchos mods, los que ya se han anunciado y otros que están en proyecto. Estamos definiendo en Europa cuáles van a ser los packs que venderemos, qué regalamos, tenemos que decidir cómo lo hacemos. Por encima del G4 no tiene sentido comprar sólo un teléfono, ya tienes que buscar algo que haga más cosas. Es algo para el 10% del público que quiere algo diferente, que podrá proyectar sus series desde el teléfono.

¿Qué tal ves la venta de teléfonos en operadores? El mercado libre ya está por encima del 50% libre.

Siempre hemos sido una marca muy de retail, y siempre éramos el teléfono más recomendado por periodistas y bloggers. Hemos estado en algún operador, nos hemos salido… Trabajamos con Orange, que es nuestro operador más histórico.