Por primera vez he visitado el festival Celsius 232, dedicado a la literatura de terror, fantasía y ciencia ficción que tiene lugar en Avilés (Asturias) todos los veranos desde hace cinco años.

Pero que la juventud de esta reunión literaria no les lleve a engaño, en un periodo tan corto, han contado con escritores de la talla de George R.R. Martin, Brandon Sanderson, Javier Sierra, Elia Barceló o Joe Abercrombie. El auditorio se llena para escuchar a este último, que cuenta con mucho sentido del humor que comenzó a escribir fantasía porque no encontraba en la que leía el conflicto y los claroscuros que sí había en otros géneros.

Después del británico, la española Elia Barceló da una lección magistral de lo que se necesita para ser escritor: sentarse a escribir y no preocuparse tan solo de conseguir el contacto de un editor. Eso y conocer las herramientas con las que se debe trabajar comenzando por lenguaje, gramática, ortografía… Barceló concibe el trabajo de escritor como cualquier otro, el escritor como artesano que debe ponerse frente al ordenador y realizar su trabajo de manera metódica, con la diferencia de que no hay nadie que le obligue a hacerlo. Y si al final del día no ha hecho su trabajo, solo lo sabe él y a nadie más le importa.

El festival se compromete y da voz a las mujeres que escriben fantasía y ciencia ficción, que son muchas y muy buenas. Autoras como Sofía Rhei, Felicidad Martínez, Marta Junquera, Mónica Rodríguez o Susana Vallejo tiene mucho que decir y en Celsius 232 podemos escucharlas y aprender de su experiencia en un mundo considerado de manera errónea como exclusivamente masculino.

Pero no todo son charlas, mesas redondas y presentaciones, no. Lo mejor del festival son las calles de la ciudad repletas de aficionados a la literatura, editores, autores y curiosos reunidos en cualquiera de las terrazas de la Plaza Domingo Álvarez Acebal, epicentro de todo. Personajes de The Witcher o de Skyrim paseando junto a soldados imperiales y chavales con camisetas de Joker, Muerte, Futurama o Juego de Tronos. Filas eternas para que Ian McDonald te dedique esa obra que te hizo caer en las redes de la ciencia ficción para siempre. Talleres de juegos de rol, videojuegos, actividades infantiles… Todo eso es Celsius 232.

Cuatro días llenos de actividades para todos los gustos, autores nacionales e internacionales, comidas pantagruélicas, cachopos imposibles, libros, libros y más libros. Cuatro días que no se olvidan gracias a una organización impecable y la entrega total de todos y cada uno de los que aquí están. Y diversión, mucha diversión, porque una reunión literaria no es un evento aburrido por mucho que algunos se empeñen en creerlo.

El instante con el que me quedo es ese en el que un amable y rechoncho señor de canosa barba le decía a una joven muy aficionada a la serie británica Doctor Who que le gustaba su bolso con el dibujo de la Tardis y ella le daba las gracias y seguía su camino hasta la silla que era su objetivo y cómo una vez sentada, se daba cuenta de que ese simpático caballero era nada más y nada menos que Robert Shearman, guionista de Doctor Who. La joven se levantó de la silla emocionada y le pidió una foto con él mientras a su alrededor todos nos enternecíamos con su gesto de felicidad. Eso es para mí Celsius 232, la posibilidad de, en un momento, estar escuchando la charla de tu autor favorito en el auditorio y al momento siguiente coincidir en una terraza con ese autor o autora y compartir una tarde de charla, risas, cervezas y tintos de verano.

Ha sido mi primera vez en Celsius 232, pero no será la última.

Imagen | @ManlimaCosplay