Viajar, coger un vuelo y hospedarse en un hotel es algo que hacen millones de turistas cada año. Pero, despegarse del móvil y olvidarse de internet, incluso estando de vacaciones, resulta imposible para la mayoría. ¿Están las aerolíneas y los establecimientos hoteleros preparados para ofrecer a los usuarios lo que necesitan? Sí, wifi.

Los aeropuertos se convierten en verano en un ir y venir de pasajeros que comienzan o finalizan sus vacaciones. Los que van a iniciar el viaje y se montan en el avión se ven obligados a apagar sus dispositivos electrónicos y, por supuesto, a prescindir de cualquier conexión a internet. Adiós Whatsapp, despídete de subir una foto a Facebook hasta aterrizar, nada de escuchar música o ver una serie online. A no ser que decidas pagar un alto precio por poder conectarte. Pagas, tienes internet. No pagas, no tienes internet.

Por supuesto, no todas las compañías dan esta opción, pero sí las principales: Iberia cobra 8’99 euros por una hora de wifi, 24’99 por cuatro horas y 29’99 por tener conexión durante todo el vuelo. Air Berlín pide a sus pasajeros 9’90 euros por conectarse durante una hora y 13’90 si quieren tener internet durante todo el vuelo (excepto en viajes de largo recorrido, en los que el precio sube hasta los 18’90 euros). Lufthansa ofrece una hora de wifi por 9 euros, cuatro horas por 14 euros y la posibilidad de contratar la conexión para todo el vuelo por 17 euros.

También hay compañías que no cobran nada a sus pasajeros, como es el caso de Norwegian.

aero wifi

Son tarifas que no todos pueden o se atreven a pagar y, que además, no ofrecen una velocidad de conexión a la que estamos acostumbrados. Por ello son principalmente empresarios y gente que necesita aprovechar el tiempo del viaje para trabajar, contestar correos o supervisar tareas por internet quienes solicitan este servicio.

Las cosas quizás serían distintas si el precio por tener wifi en el avión fuese más bajo. Aunque teniendo en cuenta que ya existen aerolíneas que ofrecen conexión de forma gratuita y que realmente es un servicio muy reciente, seguramente dentro de unos años se pueda hablar de tarifas más baratas y una mejor red wifi durante el vuelo.

Pero si el avión y las horas de viaje son ideales para aprovechar el tiempo en internet, ¿qué pasa con los hoteles? Son en muchas ocasiones el único lugar en el que los turistas se conectan para consultar información sobre el viaje, hablar con la familia por Whatsapp o trabajar. Por ello la disponibilidad de wifi es uno de los servicios más demandados por los viajeros al elegir alojamiento.

El wifi gratuito existe y es bastante común (mucho más que en los aviones), aunque es más habitual en hoteles de más baja calificación que en los grandes edificios de cinco estrellas. Y es que parece ser que quien paga una gran cantidad de dinero por una habitación no debería de tener demasiado problema en pagar también por una buena conexión a internet.

Muchas veces el ‘gratis’ va seguido de ‘una mala señal de red’ que lleva a los usuarios a maldecir una y otra vez la imposible conexión a internet, y, en caso de ser posible a acabar pagando por servicios premium para disfrutar de una mejor conexión.

Sí, puede que los hoteles estén en todo su derecho de cobrar por el wifi. Pero, ¿a qué precio deberían ofrecer este servicio?

El Westing Palace de Madrid cobra 19 euros al día por permitir a sus clientes conectarse a un internet de alta velocidad. En algunos hoteles de la cadena Hilton piden 15 euros por este servicio. Aunque la media en nuestro país suele rondar los 5 euros al día.

¿Por qué cuesta tanto el wifi en aviones y hoteles?

En el caso de los aviones, el coste que tiene dotar al aparato de la tecnología que posibilita la conexión a internet y la baja demanda del servicio podría servir como principal justificante. El wifi se presenta como una opción exclusiva que solo está disponible en determinados vuelos. Es un servicio que mayoritariamente pagan las empresas a sus empleados para que puedan trabajar durante el viaje.

La señal que reciben los aviones tampoco tiene la misma calidad y estabilidad que la que podemos conseguir en una casa. Poner la conexión wifi al servicio de todos los pasajeros empeoraría su experiencia de uso.

En cuanto a los hoteles, si antes recibían ingresos por las llamadas de teléfono que realizaban los clientes, ahora ya no. Además, pocos pagan por ver la televisión. Ante esto, pedir un pago por la conexión wifi podría ser la mejor alternativa.

Contar con una conexión de calidad también tiene un precio, por eso existen hoteles que ofrecen a sus huéspedes un modelo freemium, en el que la conexión básica a la red wifi es gratuita. Sin embargo, si se necesita una mayor velocidad o cobertura, habrá que pagar por ese servicio avanzado.