Melania Trump tiene claro quién ha sido la mejor primera dama del siglo y le ha prestado un inmejorable homenaje plagiando directamente algunas partes de su discurso durante la Convención republicana. El parecido es innegable.

La verdadera paradoja es que antes de que el usuario de Twitter Jarrett Hill desvelase el pastel, todo el mundo coincidía en que Melania Trump había estado más presidencial en su discurso que Trump en toda su campaña. Era la bala que necesitaba para moderarse de cara al gran público, el rostro amable que festeja como el mayor de los regalos su nacionalidad estadounidense, que habla de la lealtad de Trump a pesar de ser su tercera esposa. Pero nada de eso importó en comparación con un plagio indiscutible, que analizado en vídeo es incluso más evidente.

Melania había conseguido conjurar alguno de los fantasmas de una convención de payasos. Si la convención de 2012 tuvo a Clint Eastwood con su famoso debate a silla vacía, Trump sólo consiguió un montón de celebridades de medio pelo como Scott Baio (Chachi Arcola en Happy Days) y basura blanca pobre venida a más como Willie Robertson, de Duck Dinasty.

La convención republicana, de la que Trump saldrá elegido candidato a las presidenciales, seguirá su rumbo hacia el odio como estrategia electoral.

Como señalaba ‘The Guardian’ en un artículo de opinión: “El otro gran miedo es que Trump intente empeorar aún más las cosas porque cree que el enfado es una estrategia ganadora. Se ha pasado toda la campaña atacando y denigrando categorías enteras de americanos, desde inmigrantes latinos a mujeres que no le parecen lo bastante atractivas, desde musulmanes hasta liberales de Hollywood. Escondiéndose detrás de una campaña para liberar a Estados Unidos de lo que él considera corrección política, Trump está haciendo un intento sistemático y sin precedentes de negar a millones de americanos su dignidad humana. Es una ruptura consciente con el consenso político de América tras la era de los derechos civiles, y sus consecuencias son fáciles de ver: Los grupos de racistas extremistas son más activos, se han promovido abiertamente visiones negacionistas del Holocausto y Trump ha llegado a promover la violencia afirmando su deseo de golpear a oponentes. No son afirmaciones casuales y podría empeorar fácilmente”.