“En esta vida no hay nadie insustituible”. Podría ser la frase de cualquier gurú de autoayuda, pero es lo que marca el futuro de MásMóvil y Eurona dentro del Mercado Alternativo Bursátil (MAB). La compañía que dirige Meinrad Spenger ha decidido jugar con “los mayores”, mientras que la compañía presidida por Jaume Sanpera se puede convertir en la niña bonita de los operadores pequeños, sobre todo con los movimientos fuera de su campo de actuación tradicional.

El mercado de las telecomunicaciones en España se encuentra en medio de una reorganización corporativa. Tras la consolidación de las compras de Ono y Jazztel por parte de Vodafone y Orange, respectivamente; también se ha consolidado el segmento de alternativos con la compra de Pepephone y Yoigo por parte de MásMóvil. ¿Así acaba?

Ni mucho menos. En España quedan todavía muchos operadores virtuales (OMV), así como regionales y especializados en ciertos nichos o segmentos. Aquí emerge la figura de Eurona, operador de telefonía especializado en ofrecer servicios en zonas rurales y de difícil conectividad. Aunque parece que este segmento se le queda pequeño y quiere seguir expandiendo su negocio.

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Al margen de sus servicios de wifi en zonas públicas como los aeropuertos, Eurona ha anunciado que prevé abrir 250 tiendas en los próximos tres años para acercar a los usuarios su servicio de internet 4G residencial en localidades con baja o nula conectividad. De este modo, la compañía, que hasta ahora mantenía acuerdos de distribución con otras empresas, ha abierto su primer establecimiento propio en Castelldefels (Barcelona), con el objetivo de poder “tratar cara a cara con los usuarios”.

Y no será la única (nueva) vía de negocio. Las tiendas Eurona también comercializarán todo tipo de dispositivos, desde teléfonos de las principales marcas a tablets, y los accesorios necesarios para garantizar su conectividad. En concreto, esta red de tiendas se desplegará en municipios de entre 25.000 y 100.000 habitantes que no tienen internet de calidad, situación que actualmente sufre el 5% de la población española, es decir, unos 2,5 millones de personas, según explica la compañía.

En busca de un nuevo futuro

Con la apertura de esta red de tiendas físicas, Eurona da un paso más dentro del proceso de renovación de su marca que inició a principios de 2016. Así, en los últimos años, la compañía ha pasado de llevar internet a donde no llegaba nadie a ser un operador tecnológico “360 grados” que gestiona la conectividad wifi en infraestructuras de transporte -todos los aeropuertos de la red de Aena-, en espacios públicos -hoteles, recintos de congresos o comercios- y en el área residencial.

Con estos movimientos, ¿podrá llegar a ser Eurona el nuevo MásMóvil del MAB? Hasta el momento, la compañía no ha hecho movimientos claros de posicionarme como un “operador alternativo”. Es decir, que dé servicios integrales como lo podría hacer una gran compañía de telecos. Pero sin perder su esencia, parece que quiere ocupar ese hueco en las zonas rurales y de mala conectividad donde opera.

Además, MásMóvil tiene previsto marcharse al Mercado Continuo antes de que acabe el año. Eso dejaría a Eurona como la principal teleco del MAB y, por lo tanto, como uno de los valores más apetitosos por el que apostar.

Tantas fortalezas como debilidades

Eurona parece tener un futuro sólido. Pero no deberá perder de vista que su actual situación financiera podría ser mejorable.

Entre las cosas positivas, destaca que el futuro despliegue de fibra en España ha puesto de manifiesto que los grandes operadores solo llegarán donde sean rentables. Por lo tanto, muchas localidades quedarán sin una oferta clara. Ese puede ser el hueco de Eurona. Además, su negocio de contratos públicos para ofrecer wifi sigue ganando enteros, al igual que la gestión de estos servicios en hoteles.

Por el lado negativo, según figura en su propio análisis auditor de los resultados de 2015, la compañía sigue recibiendo el impacto negativo de los 8,8 millones de euros que perdió en ese ejercicio actuando como compañía consolidad. Asimismo, se justifica en que se mantiene en una fase de ejecución de grandes inversiones, así como la apuesta por tecnologías como el 4G residencial.

Desde la compañía esperan llegar al ansiado “punto muerto” a final de 2016. Será entonces cuando se empiecen a conocer los resultados que darán las tiendas y si hay más movimientos que lleven a Eruona a ser el futuro sustituto de MásMóvil como operador alternativo.

Imagen | Óscar Giralt – Ion Comunicación