El presidente en funciones sigue moviendo sus fichas con prudencia y cautela para poder superar cuanto antes la actual situación de bloqueo institucional. Tal y como reza el titulo de este artículo, Mariano Rajoy no está dejándose dominar por ningún sentimiento negativo, por tanto es inasequible y mucho menos está mostrando síntomas de debilidad,  deterioro, desánimo y/o agotamiento del estado anímico, es decir el desaliento no va con él.

Al contrario, mi impresión es que el líder del PP se encuentra en un momento de fortaleza moral, fruto del subidón electoral que le ha puesto en una posición de relativo confort y lo que es más importante, todos sus adversarios políticos en mayor o menor medida han sufrido notables decepciones tras los últimos comicios al no alcanzar en ninguno de los casos las expectativas previstas. Por tanto, Rajoy mantiene la calma y la tranquilidad en estos primeros encuentros en los que ha llevado a cabo sendas aproximaciones con Sánchez, Iglesias y Rivera  que han mostrado en líneas generales un talante bastante más cortés y constructivo que en anteriores ocasiones.

En mi opinión, una de las “pruebas” que ha superado con nota Mariano Rajoy, desde el punto de vista de la imagen, es que se ha ganado a pulso y legítimamente su posición de candidato “innegociable” del PP a la Presidencia del Gobierno. Por mucho que se especule con la posibilidad de que el desbloqueo de la actual situación pasa por una retirada de Rajoy eso no se va a producir de ninguna de las maneras. Esta exigencia está fuera de lugar y además supondría ir en contra de las más elementales normas de la democracia. No cabe duda de que en el actual escenario político los que tienen mas que perder ante unas hipotéticas terceras elecciones, que creo sinceramente -no se van a producir-  son el PSOE y Ciudadanos.

En este sentido, parece razonable pensar que la tendencia de voto del PSOE con sus actuales disensiones internas y agotamiento de ideas seguiría siendo la de perder mas diputados. Lo mismo podría ocurrir con Ciudadanos que debe “retratarse” lo antes posible y dar un paso adelante para ayudar a desbloquear la situación con sus actuales 32 diputados, eso sí, consensuando y pactando determinadas propuestas de regeneración por todos conocidas. Por su parte los dirigentes de Podemos siguen lamiéndose las heridas e intentando buscar explicaciones a sus pobres réditos electorales. No cabe ninguna duda de que deben reflexionar detenidamente sobre lo sucedido y llevar a cabo una autocritica seria y profunda que les permita emprender una nueva etapa en la que como tercer partido mas votado podrán  tener sus oportunidades.

Pero lo cierto y verdad es que España necesita cuanto antes tener un gobierno estable y duradero. Esperemos que en las próximas semanas el PSOE asuma su realidad y entienda que como principal partido de la oposición tiene mucho que decir y aportar. Es un buen momento para estar a la altura de las circunstancias. Y que Ciudadanos dé también un paso adelante para acortar los tiempos y ayudar a dar sosiego a este país.