El director de la Oficina Económica del Gobierno, Álvaro Nadal, defiende en un artículo la reforma laboral del Ejecutivo de Mariano Rajoy y advierte de los riesgos que conlleva el electoralismo en materia económica.

“Muchas veces se trata de bandazos en los discursos, que ejercen una gran influencia en la opinión pública que debe refrendar los procesos de reforma”, argumenta el tramoyista económico de La Moncloa en el Informe Económico y Financiero semestral de Esade. En su opinión, el consenso en el diagnóstico de los problemas laborales “se desmorona” cuando se buscan las causas y se proponen remedios para la economía, así que acaban por surgir “bandazos en política económica tras los procesos electorales”.

Nadal defiende que el gran problema laboral de España es la rigidez salarial, el alto sueldo que cobra el trabajador.

“A pesar de haber entrado en una zona de estabilidad monetaria y baja inflación como la Eurozona, nuestros precios, costes y salarios fueron subiendo muy por encima de lo que  lo hacían los de nuestros competidores”, argumenta el director de la Oficina Económica del Gobierno.

Por ello, la política laboral que defiende en primer lugar en el artículo es la de los “descuelgues” de los convenios, aunque también valora que se haya puesto fin a la “ultraactividad” de estos acuerdos entre empresarios y trabajadores.

La reforma laboral de 2012, según Nadal, ha sido positiva también por otros 4 motivos: se clarifican las causas del despido; se impulsan alternativas al despido en los eres, como la reducción de la jornada o la suspensión del empleo; se facilita la empleabilidad de jóvenes y parados; y se consigue “abordar activamente el problema de la temporalidad”.

Hay algunos datos que contrastan con las afirmaciones de Álvaro Nadal. Por ejemplo: la tasa de contratos temporales sobre el total de asalariados es del 25% y ha subido casi dos puntos con respecto al año pasado, según la Encuesta de Población Activa; la tasa de desempleo entre los menores de 25 años es del 43,9%; y los ingresos medios por empleado en España son de 20.150 euros al año, muy por debajo no ya de la Eurozona sino de la Unión Europea (22.047 euros), según Eurostat. Las cifras no parecen acompañar a las tesis del jefe económico de La Moncloa.

En general, y pese a las constantes revisiones de las previsiones de crecimiento, Nadal comparte el optimismo del Gobierno acerca del futuro de la economía. “Las perspectivas de España indican que estamos en la vía correcta y creo que la reforma laboral ha sido imprescindible para lograrlo”, asegura en su artículo. “España es una de las grandes historias de éxito económico del último medio siglo”, proclama Álvaro Nadal.

Foto: Efe