La Comisión Europea ha ampliado la acusación contra Google -y su matriz, Alphabet- con un pliego de cargos adicional que vuelve a culpar a la multinacional de primar su servicio comparador de precios en su buscador. Pero además ha abierto un tercer frente por prácticas anticompetitivas relacionadas con el servicio de publicidad AdSense.

“Creemos que nuestras innovaciones y mejoras de producto incrementan las opciones que tienen los consumidores europeos y promueven la competitividad. Vamos a examinar estos nuevos casos presentados por la Comisión para ofrecerle una respuesta detallada en las próximas semanas”, ha contestado Google en un comunicado.

Round 1: búsquedas

En concreto, la última investigación de la Comisión se centra en la publicidad que coloca Google en los resultados de búsqueda dentro de las páginas web, dado que muchas de ellas cuentan con sus propios buscadores para encontrar contenido. En algunos de estos casos, los buscadores internos muestran anuncios de Google, lo que preocupa a la CE, habida cuenta de las restricciones que impone la multinacional a los portales que utilizan AdSense for Search.

Bruselas sospecha que estas condiciones en los acuerdos con los socios directos de Google podrían infringir las normas de competencia. A cambio de incluir un buscador en una determinada web, según la investigación de la CE, Google estaría restringiendo la publicación de anuncios de otros competidores.

“Google disfruta de una posición dominante en el mercado de intermediación de publicidad de búsqueda en el Espacio Económico Europeo (EEE), con una cuota de mercado en torno al 80 % en los diez últimos años”, subraya la Comisión en un comunicado. La compañía de Mountain View (California) dispone de 10 semanas para contestar a las acusaciones de Bruselas.

Pero esta es tan sólo una de las trincheras en las que Bruselas se ha parapetado contra la posición de dominio de Google en algunos de los servicios de internet más relevantes.

Round 2: comparador de precios

El segundo pliego de cargos que ha anunciado contra Google la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, es una acusación adicional que plantea la CE en relación con el servicio comparador de precios de Google, que aparece cuando se efectúan búsquedas.

Se trata de un proceso sancionador que se inició en abril del año pasado, cuando la Comisión adelantó que había percibido indicios de posición de dominio. La CE manifestó entonces que cuando se busca un artículo en Google aparece en primer término una herramienta de la compañía para comparar los precios en las distintas plataformas de comercio electrónico, lo que va en detrimento del resto de comparadores de precios que hay en internet.

Pues bien, Vestager ha informado en rueda de prensa que tras analizar las alegaciones presentadas por la multinacional estadounidense, la Comisión ha encontrado una “amplia variedad de datos y pruebas adicionales” que corroboran que Google está abusando de su posición de dominio.

En este caso, la compañía dispone de 8 semanas para evaluar el informe y presentar una contestación.

Round 3: Android

El tercer asalto en la lucha entre Google y la Comisión Europea se libra en el terreno de los teléfonos inteligentes. Cuando Vestager explicó las razones para acusar al gigante estadounidense de abuso de posición dominante en el negocio de los comparadores de productos, la comisaria también adelantó que iban a investigar a la empresa por su sistema operativo para móviles, Android.

Hace un par de meses, la CE finalmente acusó en un pliego de cargos a Alphabet -el artista anteriormente conocido como Google- de ir contra la Competencia con su software para móviles. En concreto, lo que critica el departamento de Vestager es que la multinacional obligue a los fabricantes que montan Android en sus dispositivos a incluir su aplicación del buscador de Google.

KO: Microsoft

Este último punto recuerda a uno de las controversias más duraderas en cuanto a Competencia que se han vivido en la Unión Europea: la causa de Bruselas contra Microsoft.

Desde finales de la década de 1990 la Unión se mostró preocupada por el dominio que ejercía la multinacional de Bill Gates en el mercado de la informática. En concreto, lo que más recelos despertaba era la incorporación del sistema operativo Windows en los ordenadores de la mayoría de fabricantes de PCs.

Pues bien, en ese caso la instrucción del expediente concluyó con dos condiciones: que Microsoft permitiera la interoperabilidad de sus equipos con servidores que montaran otros sistemas operativos, por un lado, y que no se vinculara el reproductor multimedia Windows Media Player a la distribución de Windows, por otro lado. Dos particularidades que soslayaron la discusión sobre la hegemonía del gigante de Redmond (Washington).

Además, la UE multó a la empresa con 497 millones de euros.

La duración de las investigaciones -en el caso de Google la Comisión puso la lupa sobre la empresa en 2009- y la naturaleza de los servicios que ofrecen ambas compañías presentan a la multinacional de Sergey Brin y Larry Page muy cerca de la situación en la que acabó Microsoft. Google se podría enfrentar a un KO como el que vivió Bill Gates.

Foto: Flickr – Vince Smith