El crecimiento de la industria a pesar de la crisis y los datos de creación de empleo ha legitimado a los empresarios turísticos a exigir ciertas condiciones “mínimas” al nuevo Gobierno. Una Secretaría de Estado dependiente de Presidencia, un gran pacto de Estado en la materia o una nueva bajada de las tasas de Aena son algunas de las peticiones.

El turismo es el principal generador de renta y empleo en España. Sólo en 2015 llegó a portar un 11,7% del PIB y los datos acumulados hasta junio evidencian que su peso será cada vez mayor en la economía nacional. En el segundo trimestre, la industria generó 90.000 empleos adicionales, lo que sitúa el crecimiento de este sector 2,6 puntos por delante del empleo nacional.

Como industria clave para la economía española, el turismo reivindica un trato de favor de cara a la conformación del nuevo Gobierno y la independencia en sus funciones, tradicionalmente asociadas a los gabinetes de Industria o Economía.

El principal problema del mercado español es la sostenibilidad de su modelo: el espectacular incremento de los últimos meses se debe fundamente a una demanda externa “prestada” puntualmente por la mala situación de los competidores en el mediterráneo oriental.

Desde Exceltur -patronal de referencia en el sector- advierten sobre el “atípico ritmo de crecimiento”, favorecido por causas exógenas que podrían revertirse en cualquier momento. Como solución exigen una reflexión “profunda” de toda la industria sobre “la gestión del éxito y sostenibilidad” de los modelos turísticos basados en la mayor afluencia.

“Estos modelos de crecimiento basados en circunstancias puntuales y demanda prestada no son sostenibles”, explica  José Luis Zoreda, vicepresidente ejecutivo de Exceltur.

Las propuestas concretas de los empresarios turísticos para lograr este objetivo se centran en buscar un mayor compromiso de las administraciones públicas y una relevancia que los datos avalan de lejos.

En primer lugar, la industria ve “urgente” la conformación de un gobierno definitivo y estable que consolide la recuperación económica, en la que el turismo tiene un papel clave. Una vez que se conforme el Ejecutivo, el siguiente paso sería un gran pacto de Estado “en pro de una competitividad turística más sostenible”, lo que blindaría al sector frente a la inestabilidad y le permitiría llevar a cabo una transformación a largo plazo.

En relación a la protección de las actividades turísticas, los empresarios solicitan que tanto los “recursos presupuestarios” como los “estímulos administrativos” sean asegurados. El objetivo es impulsar tanto la inversión pública como la privada a través de incentivos.

Otro de las grandes medidas es la creación de una Secretaría de Estado que dependa directamente de Presidencia o del Ministerio de Presidencia, con el objetivo de aumentar el peso del sector en las administraciones y tener una visión más trasversal.

En relación a esto, desde el sector se pide una comunicación más fluida entre todos los ministerios que puedan influir en la actividad, especialmente con el Ministerio de Fomento, encargado de la gestión de las infraestructuras. El objetivo es garantizar convocatorias más frecuentes con todos los actores implicados -operadores aéreos, concesiones aeroportuarias- para evitar el “desborde turístico” estacional.

La unificación del marco normativo a nivel estatal y autonómico que garantice la equidad competitiva es otra de las solicitudes de los profesionales del sector. En concreto hacen referencia al cumplimiento de la legalidad por todos los actores del mercado, incluidas las plataformas digitales,  que según Exceltur “a toda costa buscan eximirse”.

En este sentido, la patronal celebra que un gran numero de consejeros de la CNMC estuviera en contra del informe publicado por dicho organismo sobre las viviendas de uso turístico. Desde Exceltur advierten de “los riesgos en clave social y económica” de las “mal etiquetadas fórmulas colaborativas”, las cuales gozan de un tratamiento “discriminatorio y preferencial”.

Por último, el sector recuerda a todos los implicados que el turismo es el responsable último del aumento de los tráficos. En relación a esto solicita a Aena que, teniendo en cuenta el incremento en la rentabilidad de los últimos meses; “procure las tarifas y condiciones más económicas de uso de los aeropuertos españoles”.

En concreto, los empresarios se refieren a una nueva reducción de las tasas aeroportuarias de en torno al 2,5% .

“Aena es el principal beneficiado en esta situación y por ello debería escuchar las peticiones de las aerolíneas y del resto de operadores en el mercado”, puntualiza Zoreda.