La complicada situación en países competidores como Turquía, Egipto o Túnez han adelantado la temporada turística y disparado los datos de afluencia durante el segundo trimestre del año. Los británicos siguen liderando las llegadas a pesar del ‘Brexit’, pero el gasto medio por turista ha caído un 7,4% desde abril.

El inicio de la temporada estival se ha adelantado con motivo de los últimos acontecimiento ocurridos en Turquía -el reciente atentado en el aeropuerto de Estambul- y la percepción de inseguridad de toda la zona mediterránea oriental (Egipto, Túnez).

La inestabilidad en estas regiones ha generado una pérdida de turistas que asciende a los 4,6 millones hasta mayo, la cual se ha visto contrarrestada por el incremento de 2,2 millones de visitantes en España durante el mismo periodo, según los datos de Exceltur sobre el segundo trimestre de 2016.

El impulso de esta demanda “prestada” se espera que continúe durante el tercer trimestre, donde también podría haber un repunte de la demanda turística nacional, la cual se ha ralentizado durante el último periodo.

El PIB turístico desde abril se ha acelerado hasta el 4,7%, en unos meses que los expertos califican como “excelentes” tanto a nivel de afluencia como para la creación de empleo.

“La demanda extranjera en el último trimestre ha generado un tsunami de afluencia turística que ha disparado todos los indicadores. No existen fundamentos económicos que justifiquen este trasvase más allá de las causas externas. Nos hemos llevado casi el 50% de la cuota perdida por nuestros principales competidores que podrían generar hasta 1.530 millones de ingresos adicionales”, explicaba José Luis Zoreda, vicepresidente ejecutivo de Exceltur.

La buena marcha de la afluencia ha disparado las previsiones del PIB turístico para el conjunto del año -que se situó en torno al 3,4% en enero- hasta el 4,4%, según Exceltur. Estas expectativas se sitúan por encima de las previsiones de crecimiento del Banco de España (2,6%) y del Ministerio de Economía (3%).

El acusado incremento de la demanda ha “minimizado” los posibles efectos de otros factores desestabilizadores como el ‘Brexit’ o la ausencia de un Gobierno estable en España.

Respecto al primero, los turistas británicos han vuelto a liderar la demanda con 2,5 millones de turistas registrados hasta mayo. Se espera que el impacto del referéndum inglés sea muy limitado en el mercado español, al menos a corto plazo. La incidencia en el conjunto del año podría rondar el 0,1% respecto al total del PIB turístico.

Los destinos alternativos para esta clase de turistas quedan descartados, ya que no se espera una recuperación a corto plazo de la situación geopolítica en el mediterráneo oriental y el resto de países europeos sufren el mismo problema con el tipo de cambio.

“Para los turistas británicos, la única alternativa a España es quedarse en casa. El impacto del ‘Brexit’ será marginal. Cualquier posible caída en el mercado inglés queda minimizada por la sobredemanda del resto de mercados”, añadía el vicepresidente durante su intervención.

El resto de mercados de referencia continúan creciendo: el turismo alemán incrementó su afluencia en un 11% y el turismo ruso, tras el bloqueo de las relaciones con Turquía, ha aumentado en un 22%.

Respecto a la ausencia de Gobierno, desde Exceltur sostienen que el impasse político no afectará a las tendencias de consumo de los españoles, las cuales se prevé que incrementen durante la época estival.

Sin embargo, desde el sector empresarial turístico piden la conformación del Ejecutivo con la máxima brevedad posible para poner en marcha nuevas medidas orientadas a generar un modelo “sostenible” a largo plazo.

Precisamente, el problema de la sostenibilidad es el que más preocupa a la industria, que advierte del peligro de los incrementos sujetos a “circunstancias externas”.

“Urge la conformación de un Gobierno que consolide la recuperación económica, en la cual el sector turístico es clave, y la promoción de un gran Pacto de Estado que incida sobre la competitividad turística sostenible”, puntualizaba Zoreda.

La otra cara de la moneda: la caída de los ingresos

El ingreso por turista extranjero que revierte a España ha caído un 7,4% en el último trimestre. La masiva afluencia no se ha visto reflejada en un crecimiento similar en el gasto turístico, que asciende a los 12.537 millones hasta abril, según el Banco de España.

El ingreso medio ha descendido hasta los 692,8 euros, acentuando la tendencia negativa de los últimos cinco años (en 2011 se situaba en los 804 euros). Los motivos se achacan principalmente al descenso de la estancia media (-6,6%) y, en menor medida, del gasto medio diario (0,9%).

“El incremento de las visitas no se ha traducido en ingresos para España, en divisas para nuestro país. Esto se debe al descenso de la estancia media y a la diferencia de precios con el resto de mercados competidores del mediterráneo oriental”, analizaba Oscar Perelli, director de Estudios e Investigación de Exceltur