Llegar al lugar de destino en el extranjero y tener la necesidad de encontrar una red wifi lo antes posible es algo habitual. Pero, esa urgencia por avisar de la llegada y de conectarse a internet provoca que una gran cantidad de turistas accedan a redes wifi no seguras, a través de las cuales ponen sus datos personales al servicio de los ciberdelincuentes.

Al salir del aeropuerto, casi la mitad de los turistas (47%) españoles ya está conectado. La mayor parte (67%) lo hace para contarle a la familia y seres queridos que han llegado bien y casi cuatro de cada diez (38%) lo hacen principalmente para descargar la información de su viaje y actividades. La presión del trabajo (36%) es también un factor importante, así como el deseo de ponerse al día en las redes sociales (37%). Son datos que se extraen del informe elaborado por Karspersky Lab.

Pasamos el día conectados a internet, y cuando se viaja al extranjero el seguir acceso a la red se convierte en toda una necesidad, por lo que no nos paramos a pensar dónde o cómo nos estamos conectando. Así, ocho de cada diez usuarios españoles (81%) se conecta a redes públicas gratuitas no seguras en aeropuertos, hoteles, cafeterías o restaurantes. Además, la mitad (52%) no tiene en cuenta que sus dispositivos conectados están llenos de información muy personal y sensible.

Los ciberdelincuentes se aprovechan de esta situación, saben que estando lejos de casa y de las redes de confianza los turistas acaban por conectarse a cualquier wifi disponible. Casi uno de cada cinco (17%) turistas españoles ha sido víctima de la ciberdelincuencia mientras estaba fuera de casa. Esto es algo que no debería sorprendernos, ya que cuando se viaja los hábitos digitales se mantienen sin tener en cuenta que en las redes públicas estamos expuestos a diferentes riesgos. Alrededor de la mitad de los encuestados para le realización del informe confirma haberse conectado a su banco (61%) o tiendas (55%) online a través de wifi en el extranjero.

Por lo tanto, cuando se viaja es importante tomar precauciones y vigilar dónde nos estamos conectando. Tal vez merezca la pena pagar por tener internet en lugar de conectarse a cualquier red y que tus datos acaben en manos de un ciberdelincuente.