Las 4 empresas que se repartieron durante 15 años los contratos de suministro del administrador ferroviario Adif se pusieron de acuerdo para eliminar la competencia en los concursos que ganaron. Según el expediente sancionador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), los directivos de las compañías recurrieron a los números de la Lotería Nacional agraciados en los sorteos como referencias numéricas de los tramos a la hora de organizar los amaños.

Las sociedades que infringieron la ley (Duro Felguera Rail; Amurrio Ferrocarril y Equipos; Jez Sistemas Ferroviarios; y Talleres Alegría) constituyeron uniones temporales de empresas (UTEs) para acudir a los concursos convocados por Adif entre 1999 y 2014 para el abastecimiento de desvíos ferroviarios. De esta forma en vez de competir entre ellas y ofrecer precios a la baja en la subasta de los contratos, las empresas decidieron reunirse en una única oferta en muchas de las adjudicaciones a las que acudieron.

Pues bien, para hacerse con los tramos ofertados en cada concurso estas cuatro firmas recurrieron al azar de la lotería. “Se llegaron a hacer los repartos entre las empresas dependiendo del número agraciado con el primer premio en el sorteo de la Lotería Nacional”, resume Competencia.

Se llegaron a hacer los repartos entre las empresas dependiendo del número agraciado con el primer premio en el sorteo de la Lotería Nacional

En el expediente, la CNMC explica que Jez Sistemas Ferroviarios, Talleres Alegría y Amurrio Ferrocarril se repartieron tres actuaciones. Alegría y Amurrio acordaron que los desvíos número 318 y 760 de una de las obras se los repartirían de acuerdo con la numeración par o impar del último número de la Lotería Nacional. “Si el número del primer premio de la lotería nacional era par, a Alegría le correspondería el desvío 760 y a Amurrio el 318, mientras que si salía impar el reparto sería el contrario”, indica Competencia.

Pero el contubernio no acaba en esta forma de amañar los contratos, ya que “las empresas negociaban entre ellas y con Adif con anterioridad a la fecha de licitación” de las obras, según el expediente.

Entre las notas tomadas en las reuniones y los correos intercambiados entre los involucrados se aprecia que algunos representantes de Adif mantenían contactos con los directivos de las empresas y se comprometían a remitirles los pliegos de los contratos que se iban a adjudicar antes de que se publicaran. La certeza de que las empresas conchabadas se iban a quedar con las licitaciones era tal, dice la CNMC, que ni siquiera comparecieron a la apertura de sobres en algunos de los procesos, lo que les costó alguna reprimenda de su interlocutor en el gestor ferroviario.

Parece ser que no termináis de entender las instrucciones de trabajo emitidas desde Adif y por supuesto veo que 13 millones de euros no son lo suficientemente importantes como para mandar a una persona de la UTE a la apertura de esta mañana tal y como ya se ha comentado en repetidas ocasiones. Este comportamiento es inadmisible y espero sea la última vez”, escribió en un correo electrónico un miembro de Adif.

La participación de Adif se extiende más allá de la colaboración con las empresas participantes en este acuerdo anticompetitivo; también abogaba por una concentración mayor a la hora de acudir a sus ofertas. Al principio actuaban en UTE Amurrio, Jez y Alegría, aunque luego acabaría incorporándose al pacto entre competidores Duro Felguera. En una reunión entre las tres primeras se reconocía que “Adif desea una UTE a 4 empresas al 25%”.

Sin embargo, el gestor ferroviario cambia de opinión en el año 2014 y prefiere que las empresas presenten sus propuestas en solitario desde entonces. No surtió efecto, pues los cimientos de la cooperación entre los competidores ya habían fraguado.

CNMC: “Las empresas negociaban entre ellas y con Adif con anterioridad a la fecha de licitación”

“A pesar del intento de Adif por que hubiera más competencia entre las empresas, Amurrio, Jez, Alegría y Felguera mantienen sus acuerdos de reparto” en algunos contratos, según la CNMC. “Las empresas se reúnen previamente para ofertar por separado y acuerdan la baja que tiene que presentar cada una de las empresas sobre el precio de licitación”, recoge el expediente.

En el informe de Competencia también se puede entrever que quienes participaron en este tipo de conductas, los ideólogos del sistema de la Lotería Nacional, sabían que lo que estaban haciendo no era correcto. En una de las citas textuales recogidas algunos integrantes del pacto entre las sociedades recomienda desprenderse de los emails que podrían incriminarlos.

No obstante, la CNMC no se ha basado tan sólo en los correos electrónicos para la instrucción del expediente: el superregulador también se ha valido de las notas que tomaron los directivos en sus habituales reuniones, la mayoría de ellas celebradas en el municipio cántabro de San Vicente de la Barquera.

Multas millonarias

A la vista de estos comportamientos, la CNMC estableció unas multas de 5,64 millones de euros a repartir entre las 4 empresas que amañaron contratos y los 9 directivos que lideraron estas conductas. Los importes, tal y como detalló Competencia, oscilan entre 1,075 y 1,796 millones de euros para las compañías y entre 11.400 y 4.750 euros para los ejecutivos implicados.

Entre 1999 y 2014 Adif adjudicó 52 contratos de suministro del tipo al que accedió este club, que resultó adjudicatario en un 74% de los casos, de acuerdo con los datos de la CNMC. Los 52 lotes de Adif tuvieron un valor conjunto de 668 millones de euros.

El importe de las adjudicaciones era variado, aunque en 9 de los casos superó los 20 millones de euros. Entre los paquetes que se quedaron las 4 empresas en comandita están varios tramos del AVE: Madrid/Levante; Barcelona/Figueras; Zaragoza-Lérida, Madrid/Albacete y Segovia/Valladolid, entre otros.

La CNMC admite que existía cierta complejidad en los requisitos técnicos planteados por Adif para construir los desvíos ferroviarios, ya que se necesitaban varias licencias de tecnología alemana y francesa. Sin embargo, varias de las empresas contaban con permisos para servirse de estos sistemas, con lo que podrían haber alcanzado otro tipo de acuerdos bilaterales sin recurrir a UTEs, según el superregulador.

Es probable que las empresas presenten recursos ante la Audiencia Nacional, como es costumbre conn las multas de Competencia, aunque para la CNMC haya quedado probado que el Club de San Vicente de la Barquera se puso de acuerdo para repartirse los contratos de desvíos de Adif, incluso con la ayuda de la Lotería Nacional.

Foto: Flickr – André Marques