La hacienda pública no quiere hacer distinciones entre ricos y pobres, por eso está obligada a que todos pasen por caja. Aunque hay algunos, caso del presidente de El Corte Inglés, Dimas Gimeno, que pueden tener la capacidad de pedir aplazamientos para el pago de impuestos.

Según publica ‘El Conficencial’ este lunes, el presidente de El Corte Inglés habría solicitado a la Comunidad de Madrid el aplazamiento del pago de tributos en lo relativo al impuesto de sucesiones por una herencia recibida de su tío, Isidoro Álvarez.

Al parecer, Dimas Gimeno habría sido premiado con una participación minoritaria de Cartera IASA, sociedad instrumental tenedora del 24% de El Corte Inglés. De este modo, cuando se abrió el testamento de Álvarez, fallecido en 2014, Marta Álvarez Gull y Cristina Álvarez Gull, las dos hijas adoptivas de Isidoro, recibieron un tercio de esta compañía cada una, mientras que el 33% restante fue a parar a manos de Dimas Gimenos, de su hermano y de su madre.

El paquete que habría sido otorgado al máximo responsable de El Corte Inglés es de cerca del 2,2% del ‘holding’ de distribución, cuyo consejo de administración le nombró presidente. Por lo tanto, la cantidad que en estos momentos está pidiendo retrasar el pago Gimeno va desde los 53 a los 66 millones en concepto de impuesto de sucesiones como heredero no directo.

Según los cálculos que ha llevado a cabo ‘El Confidencial’, tomando como valoración el precio pagado por el inversor catarí Hamad bin Jassim, que se hizo con el 12% del capital (10% con bonos convertibles más un interés del 2,5% por esos bonos), la tasación de El Corte Inglés ascendería a entre 8.000 y 10.000 millones de euros. En consecuencia, el 2,2% de Dimas Gimeno oscilaría entre los 176 y los 220 millones de euros.

Un momento de titubeo

Esta situación llega para El Corte Inglés justo cuando más amenazado está en el sector de la distribución y, sobre todo, en el ámbito de la electrónica de consumo. En concreto, la semana pasada SABEMOS publicó un artículo en el que se hacía referencia a como durante los últimos días MediaMarkt había alcanzado notable repercusión mediática con sus ofertas. ¿Pero por qué? Básicamente, porque la compañía alemana se ha convertido en el referente español en retail para adquirir dispositivos tecnológicos, desde móviles hasta frigoríficos. ¿El máximo perjudicado? El Corte Inglés, que no consigue revertir su crisis en este segmento y ve cómo el futuro se le escapa entre los dedos.

Y mucho cuidado, que ni siquiera MediaMarkt tiene el futuro garantizado: Amazon acecha en el horizonte a la espera de que los españoles se entreguen por completo al comercio electrónico.

Uno de los problemas de escribir sobre El Corte Inglés es que nadie está dispuesto a hablar. Los proveedores, obviamente, exigen que se les garantice su anonimato, del mismo modo que sus dependientes y trabajadores tienden a evitar a la prensa si no es para airear sus conflictos laborales.

Sin embargo, todas las fuentes consultadas por SABEMOS en el mundo de la informática, la electrónica y la telefonía móvil coinciden: Los tiempos dorados de Expoelectrónica ya han pasado.

“El Corte Inglés ha perdido a los clientes de menos de 45 años, que tienen distintos hábitos de consumo. Muchos van a la tienda, miran lo que quieren, y luego lo compran online. MediaMarkt se está acostumbrando a duras penas a esta forma de vender multimodal, pero a los grandes almacenes les cuesta mucho más”, explica un proveedor de ambas empresas.