La compañía surcoreana ha anunciado que sus ganancias para este segundo cuatrimestre aumentarán un 17,3% respecto al año anterior a pesar de que las previsiones eran mucho más pesimistas. De esta forma Samsung consigue su nivel de venta de smartphones más alto en los últimos dos años.

A pesar de que el mercado no pasa por su mejor momento, el Galaxy S7 y su versión Edge han sido la mejor arma de Samsung para lograr unos grandes resultados. Este terminal, que fue presentado durante el pasado Mobile World Congress rodeado de una gran expectación, es el culpable de que las ganancias de la marca entre abril y junio vayan a ser, según las estimaciones presentadas por la compañía, de unos 6.980 millones de dólares, una cifra que supera en un 20,8% a la del trimestre anterior (enero-marzo de 2016).

Se venden menos móviles, se prevé que el crecimiento en el sector sea cada vez menor, se observa un aumento de la competencia con el surgimiento de nuevas marcas y se apuesta por los smartphones de segunda mano, pero desde hace unos años hay tres compañías (Apple, Samsung y Huawei) que se han instalado en el Top 3 de venta de teléfonos, y con dispositivos de gama alta.

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Samsung ha conseguido vender más smartphones que Apple en estos últimos meses, pero la situación podría ser tan solo un pequeño oasis antes de enfrentarse al enorme desierto que podría conllevar el lanzamiento del iPhone 7, que se prepara para acaparar todas las miradas y ahorros de los usuarios. Ante esta esperada presentación la última bala que le queda en la recámara a Samsung es la presentación de su último Note.

En Apple saltaron las alarmas cuando después de 13 años de récords y crecimiento, se puso fin a su buena racha con una importante caída en sus cuentas trimestrales. El 26 de marzo cerró el segundo trimestre de su año fiscal 2016 registrando unas ventas de 50.600 millones de dólares y un beneficio neto de 10.500 millones de dólares. Unas cifras que en el año anterior se situaban en ventas de 58.000 millones de dólares y en un beneficio de 13.600 euros, pasando sus acciones de tener un valor de 2,33 dólares a 1,90 dólares.

Y es que entonces Apple había pasado de vender 74 millones de unidades de iPhone en el trimestre anterior a 51 millones. Esta caída, que se repite año tras año en la compañía de Cupertino la ha sabido aprovechar ahora Samsung, sin embargo no es una situación que pueda mantenerse en el tiempo, pues es con los lanzamientos de septiembre con los que Apple logra hacer subir como la espuma sus datos de ventas que quedan reflejados en el primer trimestre fiscal de la compañía.