Verano, vacaciones, sol y playa. O lo que es lo mismo, España. En plena temporada turística, el país sigue presumiendo de cifras en cuanto a visitas, pero el ya conocido bajón del gasto medio por turista ha encontrado un aliado, la tecnología. ¿Se ha convertido en un arma de doble filo para el sector de los sectores español?

El turismo es primordial para la economía española. Y no puede quejarse. España sigue siendo destino estrella si lo que se busca es “sol y playa”. Pero, como ya contamos en SABEMOS, cada turista gasta cada vez menos. Lo que hasta ahora provocaba que los beneficios vinieran más por el volumen de llegadas que por el dinero que los turistas se dejaban en el país. Pero un nuevo enemigo al que batir, asoma no tan lejos.

Los avances que ha experimentado el sector rey español en cuanto a tecnología se refiere han sido muchos. Sobre todo en relación a la contratación de servicios. La evolución que se ha experimentado en contratación online ha buscado y encontrado que el turista se tope con una mayor comodidad a la hora de seleccionar su viaje. Sin necesidad de intermediarios. Pero por otro lado, han surgido diversas plataformas para el alquiler turístico como la popular Airbnb o  la web de reservas Booking.com y demás portales de ofertas de último minuto y paquetes vacacionales como eDreams, Atrápalo y Rumbo, entre otras, a las que los turistas se agarran en busca del mejor precio.

Más opciones, más comparación, más valoración, más competitividad, pero más comodidad para el usuario. Ahora, las vacaciones cada vez se rigen más por el presupuesto que por el destino. Es decir, en función de lo que se pueda gastar, se organizarán las vacaciones. Tal y como señala el portal waynabox, uno de cada diez europeos decide el destino de sus vacaciones por el precio. Un “dime el dinero que puedes gastarte y te diré dónde puedes ir de vacaciones”. Lo que supone un ingreso menor en el país.

Pero no solo eso. Los turistas también se rascan el bolsillo a la hora de seleccionar el transporte. Según datos de Aena, los vuelos en aerolíneas de bajo coste alcanzan el 51,1% del total de pasajeros en España. También se muestra que el gasto medio por persona se ha reducido un 6,5% y el tiempo que los turistas permanecen en el país se queda en un 7,78%. Estos datos son un claro reflejo de que la búsqueda por el máximo ahorro empieza a ser tendencia.

Los peros

Si bien es cierto que la tecnología ha supuesto un gran avance en el sector turístico, no todo son ventajas, ya que existen unas grandes perjudicadas, las agencias de viajes. La facilidad con la que ahora el turista puede seleccionar y contratar su viaje ha supuesto que éstas prácticamente hayan desaparecido. Desde 2008, se han cerrado 5000 agencias de viajes y las “supervivientes”, se han conformado con transformarse en una especie de intermediarios comisionistas en prescripción de destinos. Y es que con la cantidad de comparadores que analizan miles de ofertas que hay en internet, el viajero está tan informado, que tiende a preparar con antelación sus viajes ahorrándose dinero.

¿Qué transformación quedará por descubrir en el sector?