La DGC licitó desde marzo un total de 43,4 millones para ingeniería en carreteras después de invertir tan sólo dos en 2015 y 42 en 2014. El Ministerio también ha aumentado el peso de la calidad técnica en los concursos frente al tradicional filtro de precio.

El departamento de Ana Pastor parece haber escuchado las peticiones de la industria en la recta final del Ejecutivo en funciones. Desde marzo, la Dirección General de Carreteras (DGC), dependiente de Fomento, ha licitado ingeniería por valor de 43,4 millones de euros, la cifra más alta desde 2010.

El salto en la inversión es llamativo si tenemos en cuenta que en 2015 sólo se invirtieron 2 millones de euros, al igual que en 2012, años en los que las licitaciones tocaron mínimos. De hecho, en ningún año de la última década se ha llegado a acumular una cantidad superior a lo invertido en los últimos tres meses.

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El gasto trimestral se ha materializado en 38 concursos (21 proyectos y 17 contratos de control de obras).

En la misma línea, Fomento ha modificado los criterios de valoración de las ofertas para sus concursos. La DGC ha decidido aumentar el peso de la calidad técnica en las valoraciones de las ofertas presentadas, pasando de los 20 a los 40 puntos, es decir, el doble.

Esta reclamación lidera la lista de prioridades del Foro para la Ingeniería de Excelencia (FIDEX), una de las principales patronales del sector, que lleva años pidiendo un vuelco en las valoraciones para que la calidad suponga un 80% y el precio sólo un 20% en las licitaciones.

Esta medida supone un paso adelante pero insuficiente en opinión de la organización. Sin embargo, destacan la intención frente a otras entidades públicas como ADIF o AENA.