Desde hace unos años venimos viendo como los mercados cada vez más toman un curso irracional. Muchos son los que comulgan con la teoría de que vivimos en un entorno complicado, volátil e incomprensible. Esto es en gran parte debido a la globalidad de los mercados y la interconexión entre ellos.

Es comprensible pensar que el sistema tradicional se ha visto derrocado por el trading de alta frecuencia. Millones de robots y sistemas automáticos introduciendo ordenes al mercado sin parar puede multiplicar la volatilidad hasta límites insospechados. Si hay algo cierto y que los detractores del trading de alta frecuencia les cuesta reconocer, es que estos robots dotan al sistema de mucha liquidez y eso siempre es bueno para ambos lados del mercado.

Todo parece apuntar a que el uso de este tipo de trading va a seguir incrementándose con lo que sólo nos queda una solución: adaptarnos.

Cada vez parece más sensato trabajar con estrategias de relativos (o spread) y aprovechándonos de la flexibilidad que nos aportan los productos derivados que podemos aplicarlos.
La posibilidad de poder ponerte alcista en BBVA y bajista en Banco Santander, consigues eliminar el riego de mercado y trabajar con beta cero. En este punto te va a dar igual que el mercado suba o baje o que la volatilidad se incremente, ya que lo único que necesitas para que tu operación sea ganadora será que BBVA se comporte mejor que Santander.

Es una estrategia muy sencilla y conservadora, ya que cogiendo dos valores muy correlacionados y posicionándoles alcista en el que crees que va a tener mejor comportamiento de los dos y bajista en el otro, consigues eliminar todo el ruido del mercado e invertir como se hacía antiguamente, por valor.

A modo de ejemplo se podría trabajar también con el relativo Red Eléctrica – Iberdrola, Enagas – Gas Natural, ACS – Sacyr…

Daniel García

Analista de XTB