Francia ha sido la última de las economías fuertes en sumarse a la lista del paro en el sector financiero. En tan sólo dos meses se ha despedido a casi 9.500 personas, de las que 1.090 son españolas.

El inicio de año ha sido muy negativo para el sector bancario, que sigue sin recuperar los márgenes anteriores a la crisis y se enfrenta al reto de la transformación digital. Tras seis meses de adaptación, la tendencia parece confirmarse: la banca europea continúa despidiendo en masa.

Las reducciones de plantilla comenzaron a principios de 2016 y se han ido acelerando tanto en tiempo como en volumen durante los últimos meses. Si hasta mayo contamos un total de 17.007 despidos, en tan sólo dos meses se han acumulado más de la mitad, un total de 9.434 parados nuevos.

Francia ha sido la nueva incorporación sorpresa a este listado, ya que durante los cinco primeros meses del año logró mantenerse al margen de esta fuga en el sector financiero. Sin embargo, Carrefour Banque ha sido el primero en abrir la brecha, con un ajuste de plantilla que afectará a 246 trabajadores.

Reino Unido, Italia, Holanda o Alemania, nadie se libra de los recortes bancarios ante las escasas perspectivas de crecimiento en Europa –con la inflación por debajo del 0% y los tipos en negativo- y la nueva incertidumbre añadida tras el ‘Brexit’.

La industria financiera no atraviesa su mejor momento y sólo que averiguar hasta cuándo podrá mantener este ritmo de caídas. Actualmente, las entidades europeas están despidiendo a una media de 4.700 empleados mensuales, un claro reflejo de que la banca sigue siendo una debilidad que lastra el crecimiento comunitario.

Las “reestructuraciones” más sonadas

Francia

La red de supermercados Carrefour anunció a mediados de junio un plan de salidas voluntarias para deshacerse de aproximadamente 246 empleado hasta 2018. Los despidos tendrán lugar en su filial financiera, Carrefour Banque, la cual pertenece en su mayoría al grupo y en un 40% al banco BNP Paribas.

La subsidiaria emplea actualmente a 1.643 personas, de las cuales 1.200 trabajan en las 205 agencias repartidas por el país galo, por lo que la reestructuración afectará al 15% de la plantilla.

La digitalización y la caída de los beneficios en 2015 –la entidad ganó 413 millones de euros, un 23% menos que en 2014- han sido los motivos fundamentales de la reducción de plantilla.

Goldman Sachs

En esta ocasión, el recorte en la plantilla no llama tanto la atención por el número sino por el nombre de la entidad. El gran banco de inversión despedirá hasta a 100 empleados senior (directores y vicepresidentes) de sus oficinas de Nueva York, Londres y Hong Kong.

El motivo oficial responde al descenso del 60% de los beneficios de la entidad en el primer cuarto de 2016.

A este anuncio se suma la decisión del banco de recortar próximamente entre un 5% y un 10% de su plantilla, que cuenta con un total de 36.800 personas, debido a la caída del 71,3% experimentada en sus ingresos durante el último cuarto de 2015.

España

La banca española ha sido una de las más afectadas por la crisis y todavía sigue pagando las consecuencias de reaccionar tarde. En concreto, Liberbank anunció a principios de mes un plan de ajuste que afectará a 1.090 empleados. El objetivo de la entidad es que se acojan de forma voluntaria o mediante prejubilación.

Las explicaciones del banco se basan en la necesidad de avanzar hacia un modelo más comercial en el que las oficinas perderán importancia.