La aerolínea de bajo coste británica solicita un certificado para empezar a operar como compañía de otro país de la UE para evitar los problemas de la salida del Reino Unido.

EasyJet confirmó, en un comunicado, que ha diseñado un plan de contingencia para evitar los efectos del “brexit” sobre el sector, que pasa por pedir también a los Gobiernos de Londres y europeos que lleguen a un acuerdo para mantener las normativas vigentes.

Si las negociaciones que mantendrán el Reino Unido y Bruselas para establecer un nuevo marco de relaciones tras su divorcio no abordan esas preocupaciones, easyJet indicó que consideraría la posibilidad de trasladar su departamento legal en el aeropuerto londinense de Luton a otra ciudad europea.

“De acuerdo con el plan de contingencia elaborado antes del referéndum, hemos mantenido conversaciones informales con varios reguladores europeos de la aviación respecto a la obtención de un certificado de operador aéreo (AOC, sus siglas en inglés) en un país europeo para poder volar por Europa como lo hacemos ahora”, señaló la nota.

La aerolínea británica explicó que el “proceso formal para adquirir un AOC” ha comenzado, aunque precisó que, de momento, no tiene previsto trasladar a otra sede su cuartel general o sus puestos de trabajo de Luton.

EasyJet advirtió este lunes de que el “brexit” tendrá consecuencias negativas para la compañía en los próximo meses, después de que sus acciones se depreciaran ese día un 19 por ciento en la Bolsa de Londres.

La aerolínea destacó que prevé un “verano de incertidumbre” y, en consecuencia, de cautela por parte del consumidor, lo que tendrá, dijo, un impacto sobre sus ingresos en la segundo semestre del año.