Tras el ‘sí’ que dieron los británicos al Brexit todo ha sido un caos. Los políticos no se ponen de acuerdo, y las empresas no tienen claro lo que hacer. Por suerte para algunas, como es el caso de Vodafone, su presencia internacional es tan fuerte que, abandonar el Reindo Unido, no debería suponer un trauma.

En este contexto, la compañía advirtió este miércoles, en un comunicado, que puede dejar su sede central en Londres dependiendo del resultado de las negociaciones sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

Vodafone es una de las principales compañías de Reino Unido. Destaca de manera clara en el parqué londinense (FTSE 100) y tiene gran reconocimiento a nivel local. Pero su huella a nivel global y algunas acciones que ya ha llevado a cabo, hacen creer que los pensamientos en alto de este miércoles son algo más que una simple idea.

En concreto, en la pasada primavera comunicó que había cambiado la moneda en la que referencia su cuenta de resultados, pasando de la libra al euro. Así, para marzo de 2017 (cierre de su próximo año fiscal) ya presentaría el balance con su nueva moneda. Según diversos analistas, lo que pretende Vodafone con este movimiento es cubrir su riesgo divisa. Este movimiento fue llevado a cabo porque actualmente tiene un volumen de negocio en la zona euro muy superior al de su país de origen, con lo que apuntar sus resultados en euros cubre una gran parte del negocio del riesgo divisa.

Pero no es solo cuestión de moneda. Parece que Vodafone está preparada, al menos por cuotas de mercado y huella corporativa, para establecerse en cualquier otro mercado. De hecho, incluso en algunas regiones no tiene ni sede fiscal. Es el caso de Vodafone Italia, que paga los impuestos en Holanda.

Al margen de esa ingeniería fiscal, propia en las grandes compañías, Vodafone tiene de cara todo para marcharse sin sufrir un gran estrés. Según números de la propia compañía, de los 462 millones de clientes que tiene repartidos por el mundo, la inmensa mayoría se encuentra fuera de Reino Unido. Por otra parte, de los 108.000 empleados que tiene el Grupo Vodafone, 95.000 están más allá de las fronteras británicas. Incluso de los 15.000 proveedores con los que cuenta el operador rojo, su mayoría también son empresas en otros países.

Los diferentes mercados de Vodafone

Pese a la importancia de Vodafone en Reino Unido, paradójicamente el operador no tiene presencia en el segmento fijo y su cuota de mercado móvil apenas sobrepasa el 23%. Sin embargo, en algunos mercados bastante maduros y con precios elevados en los servicios, alcanza cuotas de mercado del 26% en Alemania y del 25% en España.

De hecho, en España y tras la compra de Ono, también ha empezado a ganar cuota en los servicios fijos, donde ahora mismo ya tiene un 22% de mercado y sigue ampliando su base de clientes.

Y la tónica en la mayoría de mercados es similar. En Italia suman un 29% de cuota en telefonía fija, por un 34% en Portugal y un 38% en Irlanda. Es decir, una presencia muy destaca en mercados totalmente maduro en los servicios de telecomunicaciones. Pero ahí no acaba. Por ejemplo, en Sudáfrica, Vodafone es dueña de la mitad de Vodacom, operador que tiene más del 50% de la cuota de mercado en el país africano.