El pisuerguismo es una acción común en el ámbito empresarial. Es decir, “aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid…”. En este caso es Uber la que espera recoger frutos a cuenta del cierre de la Línea 1 en el Metro de Madrid con una promoción que solo dura cinco días. Pero ellos quieren demostrar con un informe la necesidad que un servicio como el que ofrece la compañía es mejor a cualquier alternativa.

Se dice que fue Felipe II (siglo XVI), el que acuñó la popular cita vallisoletana. Quiso mostrar su queja de que una ciudad tan importante tuviera un río tan escaso. Una forma de señalar la falta de correspondencia entre el gran esplendor de la capital y la poca importancia de su río. Ahora es Uber la que pretende demostrar que una ciudad como Madrid, “tan importante”, necesita de alternativas al transporte convencional.

El próximo domingo 3 de julio el servicio en la Línea 1 del Metro de Madrid quedará interrumpido. Se iniciarán unas obras de mejora que no terminarán antes del mes de octubre. Cuatro meses sin poder utilizar las 25 estaciones que componen la mítica “línea azul”. Con la intención de causar las menores molestias a los vecinos, la Comunidad ha acordado con el Ayuntamiento de Madrid prestar un servicio especial de autobuses de la EMT sustitutorio que permita a los habitantes moverse por la ciudad. Aunque la plataforma de economía colaborativa Uber cree que hay mejores alternativas y lo quiere demostrar.

Con la excusa de las obras, Uber lanza el próximo lunes su primera campaña de complemento del transporte público en Madrid, Línea U, para moverse entre cualquiera de las estaciones de la Línea 1 afectadas por las obras. El precio para un viaje de 3 o más pasajeros será, según asegura la compañía, más económico que el billete sencillo de Metro.

Con el objetivo de facilitar la conexión con otras líneas de Metro y Renfe, Uber ofrecerá un precio de 4 euros desde el lunes 4 de julio hasta el viernes 8 para todos los trayectos que tengan como punto de inicio o destino cualquiera de las estaciones la Línea 1 afectadas, es decir, las que se encuentran entre Plaza de Castilla y Sierra de Guadalupe, ambas incluidas. La línea U estará disponible desde las 7:00h de la mañana hasta las 20:00h de la noche.

En busca de la aceptación popular

En plena guerra contra el taxi, o el sector del taxi contra Uber, la plataforma de transporte sigue trabajando para que sus servicios sean reconocidos por el gran público. Por este motivo quiere hacer visible sus servicios ante el malestar generalizado que conlleva el cierre de una línea de metro entera.

Ahora bien, ¿hasta qué punto se trata de un simple acto de marketing publicitario? En un comunicado oficial, Uber aclara que a partir del día 11 de julio, la compañía va a realizar un estudio sobre la multimodalidad de transporte en Madrid que incluirá el análisis de los viajes con inicio o destino en los nudos de conexión de transporte y una encuesta a sus usuarios para analizar las oportunidades del uso combinado de Uber y el transporte público. Es decir, busca cargarse de argumentos para seguir luchando por el aumento de licencias VTC, las que habilitan a los conductores para el transporte de pasajeros, con el fin de aumentar la flota.

Y es que, precisamente, este es otro punto que pone de relieve que esta promoción en enmarca en la acción de marketing. La propia compañía asegura que “la regulación hace imposible alcanzar escala y garantizar un número de vehículos suficientes en ocasiones especiales, como por ejemplo el cierre de la Línea 1”. Fuentes del sector calculan que hay menos de medio centenar de vehículos en la capital, lo cual hace inviable que puedan llevar a cabo un servicio complementario como el que necesitarían los ciudadanos. Incluso, aunque las licencias VTC se dieran gratis. Ellos mismos calculan que el cierre de esta línea afectará a 230.000 pasajeros cada día. ¿Realmente hay manera posible de complementar en vehículos privados al metro de Madrid?

¿Contradicción en el planteamiento?

Uber asegura que la contaminación es parte de su preocupación. Por eso cree que el uso de vehículos compartidos puede ser una solución. El problema es que la compañía no aclara cómo pretende producir menos daño a la atmósfera haciendo que los ciudadanos, por ejemplo de Madrid, dejen de utilizar el metro y usen coche.

Además, si lo que busca es que la movilidad en el centro de Madrid sea mejor, ¿ayudará que haya más vehículos circulando por la misma? Uber tendrá la próxima semana una magnífica oportunidad para demostrar la eficiencia de su servicio. Se podrá ver si es una campaña de marketing o de verdad quieren ser un complemento de movilidad en las grandes ciudades.