Que una empresa invierta millones en tu ciudad y dé trabajo a cientos de españoles es algo bueno, pero que no esté muy claro dónde paga sus impuestos no tanto. Este es precisamente el problema de Amazon en España, que va a abrir un nuevo espacio de trabajo en Barcelona mientras no paga demasiados impuestos comparado con su volumen de ventas. Entonces, ¿que la multinacional estadounidense siga expandiéndose en nuestro país es tan bueno como parece?

Amazon acaba de anunciar su desembarco en Barcelona con la apertura prevista para otoño de 2017 de un centro logístico en El Prat de Llobregat. Esto supondrá, según las previsiones de la compañía, la inversión de 200 millones de euros así como 1.500 nuevos empleos, la mayor en cuanto a creación de empleo en los últimos cinco años en Cataluña.

Amazon contará con unas instalaciones con más de 60.000 metros cuadrados en el polígono Mas Blau que en un principio arrancarán con una plantilla de 500 trabajadores fijos. Serán necesarios diversos perfiles de empleados, desde ingenieros e informáticos hasta personal de recursos humanos así como profesionales que se encargarán de preparar los pedidos en el centro logístico.

Fred Pattje, director general de operaciones de Amazon Spain Fulfillment ha señalado que la inversión será positiva tanto para los clientes de la multinacional como para la economía local: “generará nuevos lugares de trabajo y ofrecerá a las pymes y a los pequeños comercios locales la posibilidad de acceder fácilmente a millones de clientes de toda Europa a través de las redes logísticas más modernas del mundo”.

Pero esta no es la única operación que el gigante del comercio electrónico llevará a cabo en nuestro país. Hace tan solo unos meses os contábamos que un nuevo centro de desarrollo de software para diseñar funcionalidades y servicios para web y aplicaciones móviles de Amazon iba a ponerse en marcha en Madrid, un espacio que según apuntan desde la compañía jugará un “papel clave” en mejorar la experiencia de compra de los clientes de las cinco webs europeas de la multinacional, desarrollando innovaciones tanto en el campo de la personalización y el aprendizaje automático como en la búsqueda avanzada.

Este centro, que está ubicado en el Paseo de la Castellana, más concretamente en la zona de Azca, estará situado en un espacio de 1.700 metros cuadrados en el centro de Madrid que la compañía ha alquilado para ubicar a sus equipos técnicos. Esta nueva ubicación albergará también el Centro de Desarrollo B2B de Amazon, el único ‘hub’ tecnológico dedicado exclusivamente a apoyar a Amazon Business que la compañía tiene fuera de los Estados Unidos y que está en funcionamiento desde mayo de 2015 en Madrid.

El resultado del aumento de la presencia de Amazon en la capital española se traduce en 50 nuevos puestos de trabajo, que se suman a los “más de 800 empleos fijos” que ya han creado, según ha asegurado el director general de Amazon.es, François Nuyts.

¿Dónde paga sus impuestos Amazon?

Inversión, puestos de trabajo y mejoras en el servicio de reparto de Amazon en España. Así, ¿quién iba a decirle que no a uno de los mayores merkatplaces del mundo?

A pesar de los beneficios que supone el desembarco de Amazon en España en forma de centros logísticos y otras instalaciones, hay que señalar que esta multinacional no paga sus impuestos de la misma forma que lo haría cualquier otra empresa que operase en nuestro país.

Desde Expansión ya advertían hace unos meses que la compleja estructura societaria con la que opera Amazon en España no nos permite conocer con exactitud el volumen de negocio que mueve en el mercado nacional la compañía. En 2015, estas sociedades facturaron en total 59 millones de euros, una cifra que se sitúa algo lejos de la verdadera actividad de la tienda y por la que declararon un impuesto sobre beneficios agregado de 2,9 millones de euros.

Hasta mayo de 2015 las ventas realizadas en España a través de Amazon EU se facturaban en Luxemburgo, país donde podían reducir al mínimo su factura fiscal. Sin embargo, a partir de mayo, cuando se establecieron las sucursales en España, Alemania, Italia, Reino Unido y Francia, Amazon comenzó a tributar en cada país el Impuesto de Sociedades por las ventas minoristas. El problema viene cuando nos damos cuenta de que Amazon EU no desglosa sus cuentas, lo que nos impide conocer realmente sus ingresos en cada país.