La plataforma de transporte estadounidense incentiva a sus conductores a través de la oferta de servicios financieros y facilidades de pago. España es uno de los últimos países que ha entrado en el radar de Uber, pero podría ser el siguiente en comenzar a aplicar estas políticas.

La plataforma Uber no sólo se limita a ofrecer servicios de transporte, sino que cada vez apuesta más por oportunidades de negocio alternativas para añadir valor a la empresa. Su faceta como fintech es poco conocida en España -donde apenas cumple un trimestre en el mercado- pero muy popular en otros países como Estados Unidos, en el que lleva casi un lustro funcionando.

La idea de ofrecer servicios financieros dentro de la propia aplicación vino como respuesta a un problema particular del mercado estadounidense: el 30% de los conductores inscritos en Uber no tenían una cuenta bancaria.

Por otro lado, el sistema exigía a los conductores como mínimo una tarjeta de débito para poder recibir pagos. La solución que propuso en su momento Uber fue dar la posibilidad a estos trabajadores de abrir una cuenta bancaria dentro del proceso de inscripción, es decir, a tiempo real y de manera instantánea.

Lo que en un principio se planteó como un arreglo ha evolucionado hasta convertirse en uno de los principales activos de la compañía de cara a sus trabajadores. Entre las facilidades que ofrece destaca una tarjeta prepago que permite cobrar los servicios por días en lugar de hacerlo semanalmente o la posibilidad de enviar dinero a cualquier parte del mundo.

Estas medidas tienen como objetivo incrementar la fidelidad de la “plantilla” Uber, aunque al mismo tiempo suponen un guiño a la comunidad inmigrante, el perfil más común de conductores en Estados Unidos, según informa ‘The Times’.

“El próximo movimiento irá en la dirección de gestionar las transacciones bancarias cotidianas desde la propia aplicación de Uber: préstamos, financiación, seguros…”, apuntaba Philippe Gelis, director ejecutivo de Kantox.

La propia compañía ha reconocido que su filial española no cuenta todavía con estas opciones. Sin embargo, no sería raro que Uber se planteara ofrecer estos servicios si el mercado nacional sigue creciendo a este ritmo y los conductores lo demandan.

Por el momento la empresa sólo opera en Madrid con menos de medio centenar de conductores pero entre sus planes está la opción de establecerse también en Barcelona para 2017.