El Partido Popular va a gobernar para siempre en España. No hablo de años, hablo en términos geológicos. Benidorm será sólo un recuerdo, como la Atlántida, hundida para entonces por los efectos del cambio climático, pero el Partido Popular seguirá encabezando todavía el destino de España.

Cambiará el himno, que en el futuro será telepático. Los borbones habrán sido sustituidos por la dinastía de los Rubius. La cabeza de Bertín Osborne en un frasco de cristal seguirá derrochando autenticidad en el programa de Hipnosapo y el candidato popular a las elecciones será un un descendiente de Rodrigo Rato rehabilitado para la política después de liderar las tropas robot españolas durante la gran guerra con las mecanobestias británicas.

Los nacionalistas habrán conseguido, de aquí a 300 años, grandes avances. Sus demandas se habrán alcanzado tras una nueva expansión del videojuego Civilization en el que se les permitirá jugar con sus respectivas nacionalidades históricas. Cada año, una consulta popular les permitirá elegir nuevas unidades para utilizar durante las partidas.

Unidos Podemos, tras sucesivas reformulaciones, será la segunda fuerza política nacional, bajo la denominación de Más o Menos Unidos Ahora ya sí que Podemos Obrero Español. Cándida Iglesias Errejón, su candidata, se muestra muy esperanzada de conseguir el Sorpasso.

“¿Cuándo comenzó la gran dinastía política que, sin menoscabo del mantenimiento de la Democracia, permitió que nuestros destinos fuesen liderados durante siglos e ininterrumpidamente por líderes de tamaña personalidad y extraordinaria capacidad de liderazgo?”, preguntarán los nietos a sus abuelos. Estos responderán que todo se debió a la fidelidad de ocho millones de españoles de pura cepa, héroes todos ellos, que en un momento cumbre de la Historia hicieron frente a las fuerzas visigótico-venezolanas en los tiempos de Juego de Tronos, y derrotaron a los seguidores de un viejo Dios de aquella época, denominado Tuinter. O algo así.

Estamos hablando de una época futura en la que el contacto físico entre seres humanos será visto como una aberración apenas tolerada, una repugnancia abolida tras la llegada de las vibromanos y vibrodedos de Apple. “Todo comenzó con el discurso más difícil de la vida de nuestro venerado Mariano Rajoy, en el que, fíjate si nos amaba a todos, tuvo que hacer que sus labios contactasen con los de otra mujer, la madre biológica de aquel héroe nacional que consiguió eliminar a Manolo Lama y a Paco González de los comentarios del FIFA”. “Agh, abuelo, eso que cuentas es repugnante”.

“Así eran los antiguos, pequeño LucasVázquez, unos seres extraños muy propensos a las humedades. El caso es que Mariano fue el hombre que nos trajo el lema que nos ha inspirado durante los siglos, ‘España, muy españoles y mucho españoles’. Fue también el inspirador de toda nuestra tecnología espacial después de que su comentarios sobre ‘hilillos de plastilina’ trastocasen toda la teoría de cuerdas y nuestra comprensión del espacio-tiempo. En aquella época también se decidió que todos los atletas dedicados a la halterofilia se llamasen Luis” “¿Es por eso que en las Techlimpiadas siempre gritamos ‘Luis se fuerte’ a nuestros viriles campeones?”.

“Exacto, exacto. También es el motivo de que tengas una buena educación y una gran sanidad pública. Sin aquellos primeros grandes demócratas, el ‘Marca’ no sería el libro de texto obligatorio en cada Academia Marcelo y, en lugar de sanísima homeopatía en cada farmacia, te obligarían a consumir extrañas drogas de dudosos efectos”. “Puaj, qué asco. Afortunadamente, yo podré ser cumplir mi sueño de ser broker de Betwin y viviré hasta los treinta años, con unas posibilidades de hasta el 50% de que mi esposa sobreviva al parto”.

“O más, LucasVázquez, en aquellos tiempos aprendimos que España es un gran país que tiene españoles, no lo olvides nunca”. “No lo haré, abuelo. Ahora te dejo, que tengo clase de robótica en la tuna”.