IAG fue la primera compañía en reconocer el impacto en sus cuentas de la salida de Reino Unido de la UE. El resultado: un desplome un 40% del precio de sus acciones en dos sesiones, desde los 6,8 a los 4,1 euros por título.

IAG reconoce que sufrirá muy directamente los efectos del Brexit en su cuenta de resultados. Pero a la espera de que cuantifique el pellizco en el beneficio anual, el grupo aéreo que controla Iberia, British Airways, Vueling y Aer Lingus acumula dos sesiones de auténtico desplome en bolsa.

IAG sufre un derrumbe de 5.600 millones de euros de su valor en bolsa en sólo dos días. Tras conocerse los resultados del referéndum británico que confirmaron la pretensión mayoritaria de que Reino Unido salga de la UE, la compañía se desplomó un 26,86% en la sesión del viernes. Y ayer sufrió otra caída del 17,9%… y sin visos de mejorar en próximas sesiones.

El holding propietario de Iberia cerró el pasado 23 de junio, el día en que se celebró la consulta, con una capitalización bursátil que superaba ligeramente los 14.000 millones de euros, a razón de 6,86 euros por acción. Tras el desplome del viernes, el grupo valía poco más de 10.700 millones, con 5,01 euros por título. Tras el segundo derrumbe consecutivo, el de ayer, la capitalización cayó hasta los 8.404 millones de euros, y sólo 4,1 euros por acción. En total, una caída del 40% en dos días.

IAG admite que el Brexit tendrá un impacto directo en sus cuentas de este año. El grupo, en la que British es con mucho su principal compañía, preveía cerrar 2016 con un incremento del beneficio de operaciones similar al del año pasado, cuando superó los 2.300 millones de euros y creció un 65% (o un 125% si se contabilizan las partidas excepcionales negativas que se registraron en 2014). Pero la estimación no se va a cumplir.

“Tras el resultado del referéndum en Reino Unido, y dada la actual volatilidad en el mercado, aunque IAG continúa esperando un incremento significativo en el beneficio de las operaciones para este año, ya no prevé generar un incremento absoluto en el beneficio de las operaciones similar al registrado en 2015”, admite el grupo, que se encomienda a una futura comunicación a la CNMV para precisar el alcance del golpe y desvelar su nueva previsión de resultados.

El grupo aéreo subraya que a largo plazo la salida del Reino Unido de la UE “no tendrá un impacto material en su negocio”. Eso a largo plazo, pero el impacto ya se ha empezado a notar. Y no sólo en bolsa.  De hecho, la matriz de British e Iberia reconoce las ventas han sido más débiles de lo esperado ya en las semanas previas al referéndum celebrado la pasada semana.