El coordinador del programa económico del PSOE cree que si el PSOE no consigue apoyos suficientes deberá gobernar el PP. O algo así…

Al menos es lo que se desprende de un tuit publicado antes de las elecciones en el que afirma, literalmente, que “para evitar unas terceras elecciones, si no hay mayorías, debería dejarse gobernar al candidato que consiga mayor apoyo parlamentario”.

Estos fueron los tuits en cuestión:

Esá claro que Sevilla se refería a la posibilidad de que la fuerza más votada del Parlamento fuese la reedición del acuerdo entre PSOE y Ciudadanos, lo que tiene mucho sentido teniendo en cuenta que Sánchez y Rivera practicaron una política de no agresión durante el debate a cuatro.

Pero las cosas han cambiado. Con los resultados en la mano y su palabra fuese ley, está claro que el PSOE, en caso de no haber acuerdo entre las distintas fuerzas, debería permitir la investidura del Partido Popular y de Mariano Rajoy, antes que permitir unas nuevas elecciones.

El único acuerdo que se ha conseguido alcanzar hasta ahora en este país es el que unió a PSOE y Ciudadanos, que no suma más que el PP. En realidad, llevan 20 diputados de desventaja, 117 frente a 137. Así, tanto si el Partido Popular consigue el apoyo de los de Rivera, situándose en 169, como si permanece en solitario, será el partido con más apoyos parlamentarios y merecerá el apoyo en la investidura para formar gobierno.

Otra cosa, por supuesto, sería una combinación entre los votos del PSOE y Podemos, pero esta fórmula no superaría a la combinación entre Rajoy y Rivera, que sumaría más.

¿La única opción para Sevilla y, probablemente, para el PSOE? Apostar por la gran coalición, con todos los riesgos que eso entraña y pese a su insistencia en convertirse en el partido “del cambio”, o bien lograr lo que fue imposible durante el pasado proceso electoral, conseguir unas bases mínimas para una alianza de cualquier tipo con Podemos y Ciudadanos.

Según el propio Sevilla, es o eso o permitir que gobierne el PP. El reloj vuelve a ponerse en marcha.