Lamentablemente se han cumplido los peores augurios y el irresponsable y confiado primer ministro británico David Cameron ha asumido sus graves errores de cálculo presentando su dimisión y asumiendo que pasará a la historia como el dinamitador de un proceso de construcción europea que en estos momentos se complica sobremanera.

Efectivamente la victoria del Brexit con el 52% de los votos, es decir, una diferencia de 1.300.000 ciudadanos modifica de manera profunda el mapa europeo y pone en situación de prevención a otros países que animados por este resultado se pueden llegar a plantear su continuidad en la Union Europea. Las consecuencias de este referéndum han sido inmediatas en cuanto al comportamiento de la moneda británica que ha sufrido un desplome cercano al alcanzado en los años ochenta así como un notable incremento de las primas de riesgo y las inevitables caídas en todas las bolsas. Curiosamente y sin tener una explicación “científica” la bolsa que peor comportamiento tuvo ayer en Europa fué la española que se dejó mas de un 12% en un dia para olvidar. Seguramente habrá incidido en esta nefasta sesión que Gran Bretaña es uno de los primeros mercados mundiales de la banca española así como la eventual influencia de esta decisión en otros sectores como el de las telecomunicaciones y energía. Habrá también que esperar a ver como se comporta el sector turístico y si se mantiene el enorme numero de visitantes del Reino Unido a nuestros diferentes destinos.

En lo que se refiere al efecto del Brexit en nuestro país y en particular en lo que puede afectar a los partidos políticos en liza electoral es evidente que lo ocurrido perjudica claramente a Unidos Podemos ya que es imposible olvidar los recurrentes ataques de Pablo Iglesias contra la Union Europea y sus loquinarias ideas de sacar a España del euro para recuperar la soberanía en materia económica. Si añadimos a este despropósito la postura del líder de Podemos respecto del tema catalaán y el derecho a decidir, el cocktail resultante deja en muy mal lugar a Iglesias y a la opción populista.

Por su parte Rajoy ha aprovechado la situación para insistir en que nuestra política económica es la acertada y correcta y que nuestro país necesita un gobierno fuerte alineado con Europa y que apueste por la estabilidad y por una moneda fuerte. Por su parte el líder socialista Pedro Sánchez calificó de muy grave lo sucedido e hizo responsable del desastre a el populismo y a la derecha irresponsable. En esta misma línea se expresó también el expresidente Felipe Gonzalez que descalificó duramente a las aventuras ancladas en el populismo radical. Por su parte, Ciudadanos, ha mantenido su posición de regeneración de la política frente a un populismo sin argumentos y dice que ello nos hará caminar hacia unos Estados Unidos de Europa.

De cualquier forma, y tras lo ocurrido, es innegable reconocer que la reacción de los principales líderes europeos ha sido la adecuada. Merkel y Hollande son el mejor ejemplo coincidiendo ambos en mostrar su tristeza y decepción por el resultado del referéndum pero mostrando también su firmeza y resolución de apoyar el proyecto europeo apelando a la unidad y a los valores de la U.E.

Los próximos pasos ya están en marcha. Lo avisó hace unos dias Juncker  ” fuera es fuera”. Una vez tomada la decisión hay que respetarla. Aun tratándose de un asunto doloroso e inesperado se van a iniciar de manera muy rápida las conversaciones para pactar los términos de la salida. Es lo que hay, y esa es la voluntad mayoritaria de los británicos. Como comenté en mi artículo de la pasada semana sobre el Brexit y sus efectos colaterales creo que este es un error histórico. Básicamente porque los nuevos tiempos aconsejan sólidas alianzas y no políticas de aislamiento ni de prepotencia mal entendida. De cualquier forma El Reino Unido mas que les pese a muchos seguirá siendo Europa y seguiremos conviviendo en paz y armonía… aunque desde ayer cambien las reglas del juego.