El sector turístico ve con relativa preocupación el resultado del referéndum que anticipa la salida del Reino Unido de la UE, porque el británico es el mercado del que proceden el mayor número de turistas que viajan a España. El éxito de llegadas este verano está garantizado, porque las reservas ya están ejecutadas. Pero el desplome de la libra, y la consiguiente caída del poder adquisitivo en la zona euro, augura un menor gasto de los viajeros británicos durante el viaje.

Las empresas del turismo español venían alertando de las consecuencias del Brexit desde hace meses. Lo hacían sin demasiado ahínco, confiadas –como casi todos- en que el resultado del referéndum sería otro. Pero los británicos han votado a favor de la salida de Reino Unido de la Unión Europea. Y ahora el sector turístico español se da de bruces con un escenario temido.

Y es que el turismo español tiene en el Reino Unido su principal mercado internacional, en el que se concentra casi una cuarta parte del total de llegadas de viajeros extranjeros. Y el previsible impacto económico del Brexit en el bolsillo de los consumidores británicos augura una caída de todos sus gastos, entre ellos, los destinados a los viajes.

El camino de salida de la UE supondrá una devaluación de la libra (con el pánico inicial tras el referéndum la divisa británica se ha hundido a los niveles de mediados de los ochenta), lo que conllevará un fuerte recorte del poder adquisitivo de los ciudadanos británicos. Y cuanto más débil esté la libra en relación al euro más caro le saldrá a un turista británico viajar a España.

El resultado: menos llegadas de turistas británicos, menos gasto realizado en el país si es que vienen y/o menor duración de las estancias y de la repetición de los viajes. En resumen, que el dinero que dejan los turistas británicos en España previsiblemente se reducirá. Así que, aunque desde el sector turístico da por hecho el éxito de llegadas de británicos este verano –dado que las reservas ya están realizadas y se mantendrán-, resulta previsible que el gasto en destino se resienta durante la temporada alta.

Desde la patronal hotelera Cehat augura, en efecto, que no se producirá un descenso inmediato de las visitas de turistas británicos esta temporada porque los “paquetes turísticos ya están pagados y reservados”, pero la devaluación de la libra sí puede pasar factura a medio y largo plazo. “Habrá que esperar a conocer la relación de la libra con el euro en los próximos meses, porque el turista británico es el más sensible al precio, por lo que si la libra se deprecia mucho nos vamos a encontrar con dificultades, porque un gran número de británicos no van a poder venir a nuestro país”, explica Ramón Estalella, secretario general de Cehat, informa Efe.

El turismo español se ha instalado en los últimos cuatro años en un boom de llegadas de turistas internacionales, gracias al desvío de flujos de viajeros que han dejado de ir al norte de África por la inestabilidad política y problemas de seguridad. El año pasado del récord de 68,1 millones de turistas internacionales que vinieron a España, un total de 15,67 millones procedían de Reino Unido, un 23% del total. Y en lo que va de año, la tendencia se mantiene: entre enero y abril, más de 4 millones de viajeros británicos vinieron, más de un 22% del total.

IMAGEN: Flickr | El Coleccionista de Instantes.