El movimiento ‘okupa’ ha encontrado en internet su propio altavoz. Existen decenas de páginas que sirven a estos colectivos para hacer propaganda, planificar futuras ocupaciones o dar consejos prácticos sobre qué hacer si te pilla la policía.

“El perfil del ocupante suele ser gente joven, clase social baja, con pocos estudios y poco poder adquisitivo. Siempre son los mismos grupos, todo son reincidentes, pero por edad se van renovando”, explica Óscar Rodríguez Merinero, abogado de M&R Abogados y Consultores.

Los ‘okupas’ de hoy en día están mucho más preparados que las generaciones anteriores y no dudan en hacer uso de la web para difundir su mensaje a nivel nacional. Existe un amplio abanico de plataformas que van desde páginas de colectivos por ciudades, hasta pseudoportáles inmobiliarios donde se buscan y ofrecen casas ocupadas.

especial okupas foto

 

La estructura genérica de las webs sigue en la mayoría de los casos el mismo patrón: breve presentación del movimiento, manual con consejos sobre cómo ocupar una vivienda, manual legal sobre los derechos del ‘okupa’ y cómo esquivar la actuación policial, tablón de anuncios y contacto.

Ciertas páginas se salen de lo común al incluir también un mapa interactivo con los pisos ya tomados y aquellos susceptibles de poderse ‘okupar’. Es el caso del colectivo en Madrid, que han desarrollado está herramienta con el propósito de que los propios usuarios compartan información de forma activa con la comunidad.

mapa okupación

 

Otro de los servicios que se ofrece en muchas de estas webs es el de asesoría propia, desde la oficina explican los horarios de apertura de las mismas y las demandas que se pueden realizar en función de los temas.

“La asesoría resuelve dudas que tengan que ver con los aspectos técnicos, legales, organizativos y políticos de ‘okupaciones’, tanto nuevas como existentes. Queremos recalcar el carácter político de la misma. Nuestra visión sobre la ‘okupación’ es amplia, enfocada hacía la autogestión, la creación de redes, el apoyo mutuo, la crítica a la propiedad privada y la especulación”, señalan desde uno de los colectivos madrileños.

“Desde el nacimiento de las oficinas de okupación -en Inglaterra y Holanda durante la década de los 70-, éstas han proliferado en distintas ciudades y han realizado, a lo largo de décadas, una importante tarea de asesoría y apoyo”, añaden en otro de sus escritos.

Entre los materiales disponibles también destacan multitud de documentos de lectura on-line para los usuarios con títulos que van desde “Okupar en Madrid, entre lo necesario y lo imposible (1.0 y 2.0)” hasta “Contra la legalización de los espacios okupados”. Los textos son gratuitos y están abiertos a todo el que quiera acceder a ellos.

Los colectivos también cuentan con su propio gabinete de comunicación con convocatorias y comunicados de elaboración propia. Aquí conviven tanto resúmenes de reuniones y asambleas como documentos propagandísticos para su difusión.

La existencia de estas páginas en algunos casos roza el límite de la legalidad al ofrecer información sobre viviendas privadas sin consentimiento de sus propietarios y para fines constitutivos de delito.

“Su mundo es la web. Si un propietario encuentra su piso en internet pendiente de ocupación debe denunciarlo, porque se está haciendo una publicidad engañosa sobre una propiedad privada poniéndola a un fin que no es legal. Están incitando a cometer un delito, algo que también es un delito en sí”, explica de nuevo el abogado.

Presentación

Tanto en el principal colectivo catalán como en el madrileño la presentación consta de una primera parte de justificación de las acciones ‘okupas’ y una segunda parte de recorrido histórico a través del movimiento.

“Una casa ‘okupada’ es un grito de lucha contra este sistema económico. Es un acto de insumisión contra la lógica del sistema capitalista que todo lo convierte en mercancía. Un espacio ‘okupado’ es un lugar que permite llevar a término actividades colectivas, establecer lazos comunitarios. Un espacio ‘okupado’ es un espacio que permite reunir y practicar la autogestión de colectivos y grupos, sin depender de las instituciones. Nos están obligando a pagar 40 años a los bancos, a estar atadas a la hipoteca y vivir bajo el terror de perder el puesto de trabajo, a respetar la propiedad privada por encima de las necesidades de las personas”, reza el manifiesto de ‘Okupar Barcelona’.

okupa madrid

Por otro lado, abundan las alusiones históricas a la evolución y logros del movimiento desde mediados de los 80. Cada una de las ciudades hace breve recorrido por las principales ocupaciones de cada época y en el caso de Barcelona también hacen referencia a las relaciones con otros colectivos a nivel internacional.

“Nos motivan las mismas pasiones, sentimos la misma determinación, nos enfrentamos con el enemigo común de la represión y nos unimos, a través de las fronteras, por nuestro anhelo de construir un mundo de igualdad y auto-determinación”, explican en su web.

Manual práctico

¿Cómo escoger la casa a la que se va a ocupar? ¿Con quién se debe realizar esta tarea? ¿Cuál es el mejor momento para entrar en la vivienda? Estas son algunas de las preguntas que contesta el manual de la ‘Oficina de Okupación de Madrid’. Cuestiones clave como saber si la propiedad está habitada o si el Ayuntamiento prevé la reforma o demolición del edificio tienen toda una ciencia detrás y están recogidas en este tipo de documentos.

En las páginas de estos escritos se recogen todo tipo de advertencias y consejos para los futuros ‘okupas’: rastrear la zona y seleccionar las viviendas, marcar la puerta para ver si vive alguien allí, pedir información al Registro de la Propiedad o intentar entrar sin forzar las cerraduras (está tipificado como delito) a no ser que sea imprescindible.

Desde las maneras más originales para poner el primer pie en la casa, como entrar por el tejado o las ventanas, hasta cómo sobrevivir pinchado la luz o el agua.

intalaciones okupas

Otro de los momentos que no deja nada a la improvisación es el del desalojo. Existen múltiples variantes contempladas en el manual: el desalojo en las primeras horas, el único en el que puede actuar directamente la Policía, el desalojo cautelar, dictado directamente por el juez de instrucción, y el desalojo ordinario, cuando el proceso ha avanzado por la vía penal.

Todo está calculado, incluso la relación con los medios si se tratan de ‘okupaciones’ en edificios municipales: “Hay que tener cuidado con declaraciones a medios que luego pueden ser usadas en nuestra contra. Del mismo modo que a la policía no se le dice que vivimos ahí, a la prensa tampoco, y no se habla nunca de agua, luz, etc…”, señalan en el manifiesto.

Manual legal

Existen multitud de guías que informan sobre el delito de usurpación y aconsejan sobre los pasos a dar durante el proceso legal. La mayor parte de los colectivos ‘okupas’ cuentan con su propio manual, de hecho, hasta la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) tiene el suyo.

Con la reforma del Código Penal en 2015 cambian algunos aspectos formales de cara al delito de usurpación de viviendas. “La okupación vs. El nuevo Código Penal” es un documento realizado por la ‘Oficina de Okupación de Madrid’ que recoge precisamente estas diferencias.

Dar la mínima información a la policía en el momento del atestado o recurrir la sentencia en un plazo de cinco días y pedir la grabación de la vista son algunas de las instrucciones que se dan en este escrito.

“Son grupos organizados y muy preparados. Ellos a lo que van es a las lagunas de la ley, se sirven de todas ellas. También hay abogados que son afines y los asesoran en ese campo”, añade Óscar Rodríguez Merinero.