Después de unas semanas de intensa actividad informativa, en la que una vez más Yoigo era comprada por todo el mundo, finalmente ha sido MásMóvil quien se ha llevado el gato al agua. Al margen de cifras económicas que todavía están por resolver, lo que tampoco ha aclarado el actual consejero delegado, Meinrad Spenger, es qué sucederá con los actuales clientes de su compañía, así como los de Yoigo y Pepephone. ¿Cambiarán las tarifas? ¿Tendrán la mejor tecnología de acceso móvil 5G? ¿Cuánto invertirán en ello? ¿Dónde desplegarán fibra y cómo?

De manera urgente, y casi por sorpresa, MásMóvil convocó a la prensa este martes por la tarde para explicar, más o menos, cuáles son los números más relevantes en la compra realiza a Telia y por dónde vendrán los futuros movimientos. El “más o menos” se explica porque la compañía todavía deja cosas en el aire con respecto a la deuda que acompaña la compra de Yoigo, cuáles son las sinergias que prevén, así como la capacidad financiera para afrontar el despliegue de red fija (fibra) y la futura subasta de frecuencias.

En cuanto a la operación corporativa, supone la salida completa de Telia del accionariado de Yoigo, donde tenía el 76,6%, en tanto que los accionistas españoles (ACS, FCC y Abengoa) recibirán un préstamo convertible en acciones por un valor máximo de 261 millones. Spenger ha precisado sobre la adquisición que se financiará mediante una combinación de deuda y capital en una relación 60/40%, respectivamente. Además, MásMóvil lleva a la próxima junta de accionistas del jueves una ampliación de capital por un máximo de 230 millones de euros tanto para financiar la compra de Yoigo como la de Pepephone.

En cuanto a la financiación, hay un punto que el CEO de MásMóvil ha querido precisar. Matiza que el papel que juega en la operación el fondo de capital riesgo Providence es algo que ha salido en la prensa, pero que nunca ha sido mencionado por parte de ellos. Su respuesta al respecto ha sido que tienen varios inversores internacionales interesados en tomar parte en la transacción, algunos de primer nombre y con experiencia en telecomunicaciones. Ha añadido que están barajando varias alternativas y no tienen ninguna decisión tomada.

Todo lo que queda sin resolver

En la parte no financiera de la operación, las dudas se agolpan a las puertas de las oficinas de MásMóvil. ¿O las de Yoigo? ¿O Pepephone? La respuesta de Spenger durante el encuentro con la prensa ha sido relativamente vaga. Cree que una opción es seguir con las tres marcas más relevantes de telefonía móvil que tendrá el grupo, pero no ha precisado cuál será la principal que existirá de cara a la futura oferta convergente. Aunque volviendo sobre sus pasos, ha reconocido que Yoigo es la marca más reconocible. No en vano triplica en clientes la suma de MásMóvil y Pepephone. Pero tampoco ha llegado a afirmar que eso vaya a ser así. Y, en otra vuelta de tuerca, y ya como opinión personal, ha declarado que la continuidad de las tres marcas sería bueno.

Por lo tanto, en estos momentos, ningún cliente -de los 4,2 millones que habrá tras la compra- sabe qué pasará, cómo será su compañía, si tendrá que modificar las tarifas, o cuáles serán las nuevas. En este sentido, sí ha matizado que buscan públicos específicos, por lo que en este caso tendría sentido mantener las marcas.

En cuanto a las tarifas, ni una sola pista de lo que sucederá con los clientes que tengan la Sinfín, qué pasará con las sinfines actuales de Yoigo, cómo quedarán las tarifas de Pepephone, incluso las que combinan servicios de MásMóvil… ni un comentario al respecto. Habrá que esperar para conocer cómo quedará estructurada la nueva sociedad, bajo qué marca (o marcas), y que tendrán que hacer los clientes.

¿Recortes? ¿5G? ¿Fibra?

“No se trata de un proyecto para cortar cabezas”. En estos términos se ha referido el consejero delegado de MásMóvil cuando ha sido preguntado por posibles recortes en la plantilla una vez que se conozcan las duplicidades existentes. Y, aunque ha asegurado que no habrá despidos, al observar los fichajes que ha hecho en el último año MásMóvil, se puede comprobar como en la alta dirección existen claras duplicidades con Yoigo e incluso con Pepephone. Por lo tanto, algunas salidas debe haber previstas dentro del grupo resultante.

Otro de los aspectos que atañe a los clientes, tanto actuales como futuros, tiene que ver con el tipo de tecnología del que dispondrán, tanto fija como móvil. En este último aspecto, dentro de unos meses el Ministerio de Industria subastará por concurso el espectro radioeléctrico en la banda de 700 Mhz. Es decir, el tipo de tecnología que utilizará el 5G. En este sentido, Spenger ha manifestado que ellos lucharán, pero no ha precisado en qué cantidad (a nivel económico), ni calidad (cuánta frecuencia). Cabe recordar que en estos momentos Yoigo no tiene espectro en la banda de 800 Mhz, que es donde el 4G tiene mejores prestaciones. Sí lo tiene MásMóvil y Pepephone a través de sus contratos mayoristas, pero ese es un sobrecoste que pagarán al no tenerlo en la red de Yoigo. Para este proceso, lo que esperan es que el Gobierno les dé una oportunidad justa para participar en el proceso.

En cuanto al desarrollo de ofertas convergentes, que implicaría la necesidad de una amplia red de fibra o ADSL, MásMóvil dice tener una cobertura casi plena, al tener acceso mayorista a la red de Jazztel, debido al proceso de compra con Orange. En cuanto a la fibra, tan solo aseguran un despliegue futuro de 2,3 millones de hogares (añadido a los 700.000 hogares que tienen de los remedies de Orange tras su fusión con Jazztel). Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga y Sevilla. De momento solo puede plantear ofertas convergentes (con fibra) en esas ciudades. Ha explicado que tienen previsto procesos de coinversión con otros operadores para desplegar fibra, pero no ha dado detalles. Además, está por despejar cómo avanzará Movistar su red de fibra y qué acceso mayorista (y precio) habrá.