La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, presenta mañana el acuerdo al que ha llegado con el presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, y con la directora de Patrimonio de Mahou San Miguel, Paloma Boceta, para desatascar la ‘Operación Calderón’, paralizada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM).

El nuevo proyecto para la actuación urbanística de Mahou-Calderón limitará la altura de los edificios que se van a construir en los terrenos donde actualmente se levanta el coliseo colchonero. Así, el conjunto de torres pasará de tener una media de 20 plantas a 8 pisos, tal y como indica el Ayuntamiento de Madrid en un comunicado.

“Además, el nuevo proyecto incluye más zonas verdes y el aumento de las cesiones para vivienda protegida”, reza la nota.

Esta es la segunda gran operación urbanística que desbloquea Carmena de manera satisfactoria tras reducir las pretensiones iniciales de los promotores, ya que la Operación Calderón sigue la estela del éxito en la redefinición de la Operación Canalejas.

Ahora Madrid llegó al consistorio de la capital con la ambición de frenar algunos de los “pelotazos” urbanísticos de la ciudad. En algunos casos, las negociaciones han fructificado. En otros, como en el Edificio España, no está claro que haya buena o mala sintonía entre el Ayuntamiento y los constructores. Y en la Operación Chamartín el desencuentro es evidente.

Foto: Flickr – Derick Leony