Las aplicaciones móviles para reservar taxi no son el enemigo de los taxistas. Al menos no tan enemigos como Uber, Cabify o las plataformas de economía colaborativa. Pero eso no las exime, sobre todo a las más grandes como Hailo y Mytaxi, de estar en el punto de mira del sector.

Los taxistas llevan unos meses bastante agitados. Han focalizado en la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), así como Uber y Cabify todo su malestar. A unos les acusan de poner alfombra roja a los otros. Es decir, el sector del taxi cree que el regulador está dando cierto trato de favor (e incluso fagocitando) la llegada de estas compañías al mercado. ¿Pero son los únicos enemigos?

Recientemente, desde Hailo, han hecho públicos una serie de datos en su relación con los taxistas que, lógicamente, les deja bien parados. Por ejemplo, afirman que gracias a ellos los taxistas han incrementado un 50% sus ingresos. Asimismo, hablan de un gran ahorro en cuanto a los costes de combustible debido a la planificación de los viajes. Aunque desde Fedetaxi no están tan convencidos de todas estas bondades.

Fuentes de esta gremial del taxi aseguran a SABEMOS que cada taxista es libre de hacer lo que quiera, pero advierten de que están dando un arma de doble filo a estas compañías cuando se asocian con ellas.

El filo de la navaja para Fedetaxi

“Mientras cumplan con la legalidad, no hay problema”. En Fedetaxi son así de tajantes con las apps especializadas en la reserva de taxis. No tienen el conflicto directo (y enquistado) que tienen con Uber o Cabify, pero la tensión es latente.

La problemática de estas aplicaciones la resumen en varios aspectos. El primero de ellos implica a los usuarios. Creen que a través de estas plataformas, totalmente digitales, no se presta el mismo servicio que con las tradicionales emisoras. En este caso se contrapone la facilidad de uso con lo que advierte Fedetaxi sobre la resolución de posibles problemas.

Desde la gremial también advierten, en este caso a los taxistas, de que dichas apps operan con exclusividad. Este punto no es cierto del todo, ya que hay muchos taxistas que operan con más de una app sin ningún tipo de problema. Sobre este mismo punto, añaden que los taxistas quedan a expensan de estas compañías, y una vez que se asocian dejan de ser propietarios de “su propio negocio”.

Aunque sin duda, el punto más crítico que ven a plataformas como Hailo y Mytaxi en su relación con el sector es que están cediendo su cartera de clientes. Es decir, gracias a las herramientas de big data, los taxistas que están asociados a estas apps, les ceden datos estratégicos sobre la movilidad de los usuarios, sus necesidades y las costumbres de uso. Eso puede implicar, según explican desde Fedetaxi, que favorecen que estas empresas tengan todos los datos, pero una vez que no necesiten a los taxistas, no tendrán problemas para romper su relación.

Están dando un arma al enemigo”. Esta gremial del taxi cree que debido al músculo financiero de estas compañías, pueden establecerse en regiones como España y perder dinero. Si a ello se suma ese favor que le hacen muchos taxistas (con sus datos), el resultado es que les ayudan a aumentar su flota de vehículos. El gran problema para estas apps.

Por último, y sobre el tema económico, también aluden a la posible ingeniería fiscal y mercantil en la que pueden incurrir estas compañías. Situación que, de nuevo, indican que deja en desigualdad a los taxistas frente a las plataformas.

El argumento de las apps

No son el enemigo, y aunque algunos taxistas los consideran así, apps como Hailo y Mytaxi siguen ganando peso y creciendo en cuota de mercado. De hecho, según fuentes del sector, solo en Madrid hay más de 5.000 taxistas que no están asociados a ningún tipo de gremial, plataforma de reserva, ni nada.

En cuanto a los aspectos positivos que destacan estas plataformas, están el ahorro de combustible, así como una mejor distribución del tiempo de trabajo de los taxistas. Y, sobre todo, su principal argumento es que consiguen que se facture más. Bien es cierto que de esas carreras se llevan, bien una parte fija o un variable, y ese es el condicionante.

Una de las críticas que reciben estas aplicaciones tiene que ver con su flota. Desde SABEMOS, en dos puntos de Madrid (mañana y tarde), hemos chequeado la disponibilidad, y siempre hay vehículos disponibles en menos de 2 minutos.

hailo taxi

Así es como está la relación de estos enemigos íntimos. Fedetaxi insiste que no pueden oponerse a nada que cumpla con la legalidad. Simplemente hacen recomendaciones a los taxistas para que no ayuden a crecer este tipo de plataformas.

Mientras, estas apps aseguran que generan un gran beneficio a los taxistas, pese a las comisiones que cobran.