La realidad se vuelve tozuda. La gente cada vez alarga más la vida útil de sus teléfonos móviles, y la tasa de renovación ha disminuido. Esto provoca que surjan nuevos negocios que cada vez tienen mayor volumen de facturación. Es el caso de las tiendas de reacondicionamiento electrónico, que han visto en esta nueva tendencia amarrategui por parte de los usuarios un filón.

Aguantar el móvil al máximo, repararlo o comprarlo de segunda manos. El sector de la tecnología móvil se ha encontrado con un triple problema difícil de resolver. La gente, tras la crisis económica, ha perdido poder adquisitivo. Todos los analistas sostienen que hay un parón en la venta de nuevos dispositivos, y no solo eso. Esta semana, durante la presentación de los nuevos terminales marca blanca de Vodafone, el responsable de dicha unidad, Nuno Taveira, advertía de que este año no se venderán más móviles que el pasado ejercicio.

Y hay muchos más indicadores. Que por ejemplo Phone House esté cerrando tiendas, y sin embargo su negocio de reparación aumente, o que el fabricante español BQ haya dicho claramente que espera vender menos que estos últimos años, dejan el panorama muy despejado.

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En este contexto surgen nuevas empresas que empiezan a hacer su agosto ante este escenario. De hecho, según datos de los propios operadores, el negocio del reacondicionamiento de teléfonos móviles, es decir, terminales reparados pero con sello de garantía (a veces del propio fabricante), se ha duplicado en los últimos tres años y está siendo cada vez más frecuente su uso.

¿Qué recorrido tiene el reacondicionamiento móvil?

Todavía no tiene gran visibilidad. Es más, a cualquier persona que se le rompe el móvil, o tiene la necesidad de cambiarlo, en primer lugar piensa en ir a un centro comercial o intenta convencer a su operador de que le den un móvil nuevo asociado a un aumento de su tarifa.

Pero la situación está cambiando. Según Alexandre Thomas, portavoz de Back Market, web especializada en reparaciones y reacondicinamiento, está habiendo un crecimiento exponencial de los comercios en este ámbito. Sobre todo, están teniendo un gran auge los portales online. Incluso alguna gran compañía, como Amazon, tiene su propio servicio de reacondicionamiento. Al igual que los operadores de telefonía también venden a través de esta forma.

Hasta hace poco, el sector de la reparación de teléfonos móviles estaba dominado por las grandes compañías de telefonía, que realizaban la mayoría de las reparaciones de estos dispositivos (sólo en 2014, repararon más de dos millones de terminales, según sus propias cifras). En la actualidad, las pequeñas tiendas de reparación disputan este negocio a los grandes fabricantes, según datos aportados por Back Market.

La principal causa del crecimiento de estos comercios de reparación es que ofrecen, prácticamente, las mismas condiciones de garantía que las tiendas oficiales, a precios mucho más competitivos. Estos talleres también aprovechan componentes oficiales de otros terminales que les llegan, lo que les permite hacer las reparaciones a la mitad del precio que ofrecen las grandes compañías.

Un problema añadido para los fabricantes que quieren seguir vendiendo móviles, es que la mayoría de las averías se pueden reparar. Salvo un destrozo integral, siempre se puede recuperar el terminal. Eso, a su vez, supone que los móviles reacondicionados también tengan grandes posibilidades de quedar en perfecto estado cuando pasan por el taller.

La suerte está echada. Según un estudio sobre las tendencias de consumo de smartphone en España, elaborado por Deloitte, actualmente el 60% de los consumidores en nuestro país prefiere reparar su dispositivo y seguir utilizándolo antes que comprar uno nuevo, al no observar grandes novedades entre los nuevos terminales que salen al mercado y el que utiliza en la actualidad.