Ciertamente el asesinato de la diputada laborista Jo Cox ha supuesto un antes y un después en la campaña del referéndum sobre el ‘Brexit’. La conmoción producida por el salvaje suceso ha conllevado la unánime condena de buena parte de los grandes líderes mundiales que, como no podía ser de otro modo, han coincidido en la firme defensa de la democracia y la repulsa a cualquier forma de terrorismo. Pero no es mi intención en este artículo hacer lecturas políticas de lo sucedido ni especulaciones sobre cómo va a influir este lamentable y penoso suceso en el resultado final del  23-J.

Lo que está en juego es la estabilidad económica y jurídica de uno de los países más potentes de Occidente y lo que es más importante no dar la espalda a la corriente de la lógica de “la unión hace la fuerza” despreciando la opción de una Europa grande y fuerte en la que la presencia del Reino Unido es de capital importancia.

Uno de los efectos del riesgo de que triunfe el ‘Brexit’ afecta sin duda al proceso de integración económica de la Unión Europea. En estos días se han llevado a cabo diversos encuentros entre los Ministros de Economía europeos con la finalidad de completar la unión bancaria a todos los efectos e implementar si fuera conveniente un fondo de garantía de depósitos a nivel europeo. Esto supone ante todo una medida de cautela y precaución en el caso de que el referéndum de la próxima  semana obtuviera un resultado favorable a las tesis aislacionistas.

Pero además del efecto de reforzar las posiciones de la Eurozona con la unión bancaria hay que destacar el posicionamiento inequívoco de la Directora del Fondo Monetario Internacional , Christine Lagarde que ha manifestado públicamente su apuesta por la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea. Lagarde ha pedido coraje y valentía a los ciudadanos británicos para votar por la permanencia y ha afirmado respecto del tema de la emigración que Gran Bretaña se ha beneficiado de muchos inmigrantes de distintas nacionalidades que han aportado mucho trabajo y talento. También aseveró que la pertenencia a la Unión ha contribuido a que la economía británica sea más diversa y vibrante.En este contexto conviene asimismo recordar que el Banco de Inglaterra ha advertido que el ‘Brexit’ no solo conlleva una amenaza para la economía del país sino que supone un riesgo para el sistema financiero global , destacando que la depreciación de la libra puede llegar a ser muy relevante.

Finalmente decir que existe otro elemento muy significativo a analizar cómo es la posición de importantes compañías y prestigiosos líderes de opinión y empresarios que han manifestado abiertamente que si el ‘Brexit’ triunfa se retiraran de este territorio. Es el caso de la multinacional Hitachi  , el megabanco J.P. Morgan y el mismísimo Bill Gates , uno de los empresarios más coherentes del planeta que ha afirmado que si el Reino Unido decide salir de Europa para él será un lugar mucho menos atractivo para invertir y hacer negocios.Gates mantiene inversiones en el Reino Unido por encima de los mil millones de dólares y basó buena parte de su estrategia en el país a que pertenecía a la Unión Europea , lo cual le daba mucha confianza y seguridad y mayor capacidad de creatividad para sus empresas e iniciativas entre las que destaca el gran centro de investigación Microsoft Research en Cambridge.

Pues bien, después de descender a la realidad del día a día y al pragmatismo que imponen los hechos vuelvo al principio de mi breve reflexión: Hoy el Reino Unido y todas las personas de bien estamos consternados porque una persona joven y luchadora ha sido vilmente asesinada por defender honestamente sus ideas. Cox mantenía que la inmigración es un problema grave que afecta a toda la sociedad pero ella entendía que no era motivo para salir de Europa. Lo sucedido nos obliga inevitablemente a centrar el asunto del ‘Brexit’ y no dejarnos llevar por los fanatismos o posturas radicales como la que ha derivado en la triste desaparición de la diputada laborista. Si yo fuera ciudadano británico sinceramente seguiría apostando por el respeto a las ideas, por la racionalidad y la democracia y desde luego por un apasionante proyecto europeo.