¡Ha vuelto James Wan! El pasado viernes 17 de junio pudimos ver en las carteleras españolas Expediente Warren 2: El caso Enfield (The Conjuring 2), la nueva cinta de terror del cineasta de origen australiano. El director de Saw (2004), Insidious (2010) y Fast & Furious 7 (2015), entre muchos otros títulos, vuelve a la carga con esta película basada en el caso de los Warren más mediático.


¿Y quiénes eran los Warren? Ed y Lorraine Warren, interpretados por Patrick Wilson y Vera Farmiga en el filme, fueron dos investigadores y demonólogos estadounidenses de fenómenos paranormales. El matrimonio formado por la médium y el demonólogo creó en 1952 la Sociedad de Investigación Psíquica de Nueva Inglaterra y abrieron el Museo del Ocultismo en Connecticut (Estados Unidos). Hacia los años 60 comenzaron a investigar todo tipo de casos que iban más allá de lo normal. Además son autores de unos cuantos libros basados en sus experiencias.

Ed falleció en 2006 a los 79 años, pero su esposa sigue viva y ofreciendo su experiencia en el mundo de lo paranormal.

Vamos a hacer un repaso de algunos de los casos más escalofriantes a los que tuvieron que enfrentarse los Warren. Coged una cruz por si acaso.

El poltergeist de Enfield

La última película de James Wan se basa en este mediático caso que llegó a aparecer en la portada del Daily Mirror y que a día de hoy es el caso paranormal más documentado de la historia. En 1977, Ed y Lorraine Warren se trasladaron a Londres para ver qué ocurría en la casa de Peggy Hodgson, porque algo no iba bien. Su hija Janet, de 11 años, comenzó a hablar con una voz propia de un anciano y a decir que se llamaba Bill Wilkins. Existen grabaciones reales de la escalofriante voz de Janet. En este podcast de Cuarto Milenio se analiza su posible origen.

Además de los problemas con Janet, en la casa había objetos que se movían por su cuenta. La policía llegó a confirmar este hecho y entonces fue cuando la prensa se hizo eco. Durante unos dos años se realizaron varias investigaciones que acabaron concluyendo que la mayoría de los hechos paranormales que ocurrían en la casa los provocaba a propósito Janet. Ella misma confesó que lo hacía para dar miedo a sus hermanos pequeños. Sin embargo, no todo lo provocó la niña…

La casa de Harrisville


La primera cinta de Expediente Warren (2013) se basa en este caso. La familia Perron se mudó a vivir a la casa Arnold, en Rhode Island, en 1970. El lugar había sido escenario de diversos crímenes y suicidios a lo largo de varias generaciones. Ya se pueden imaginar qué pasó.

La casa tenía vida propia y se dice que sus inquietantes espíritus llegaron a intentar abusar de las niñas. Entre ellos, el más terrorífico era el de la bruja Bathsheba Sherman, que se había ahorcado en el siglo XIX en uno de los árboles del jardín.

La muñeca Annabelle


Otro caso de los Warren que James Wan ha llevado al cine. En 1970, una muñeca quiso anticiparse a Toy Story y cuando la dejaban sola cambiaba de posición o de habitación. También escribía notas de socorro y diciendo “ayuda a Lou”. Un día quiso dar espectáculo del bueno y apareció cubierta de sangre. Llamaron a una médium.

La médium les dijo que se trataba del espíritu de una niña de siete años asesinada años atrás y que ahora vivía en la muñeca. Ante tanta cosa rara, los Warren se pasaron por allí y dijeron que nada de niñas bondadosas: se trataba de un demonio. Se llevaron la muñeca y ahora está expuesta en su museo de Connecticut, encerrada tras una vitrina…por si acaso.

El niño de Amityville

Amityville, el asesinato en masa de un niño

Amityville, el asesinato en masa de un niño

Otro caso con unas cuantas películas basadas en él. Ronald, el hijo mayor de los De Feo, mató a toda su familia con un rifle. Después de la matanza, los Lutz ocuparon la casa. No lo pasaron nada bien: frío constante, sonidos, puertas que se mueven solas, olores extraños, fluidos que salían del suelo…

Los Lutz se marcharon y para callar a quienes los tildaban de mentirosos pasaron con éxito la prueba del polígrafo. Los Warren concluyeron que el problema que tenía la casa era la presencia demoníaca con forma de niño que se paseaba por las estancias y los pasillos. La casa, situada en Long Island, es todo un icono para los amantes de lo paranormal.