No corren buenos tiempos para los jóvenes del PP. El desgaste de la acción de Gobierno, la factura de la corrupción y la crisis de los partidos tradicionales han hundido a la formación de Mariano Rajoy en ese nicho, donde apenas obtiene un 11% de intención directa de voto. Está por detrás del PSOE (12%), ligeramente por encima de Ciudadanos (9’1%) y a un abismo de Unidos Podemos (27’7%). Beatriz Jurado (Córdoba, 1983) es la presidenta nacional de Nuevas Generaciones, la facción juvenil de los populares que en numerosas ocasiones ha alertado a Génova de ciertas decisiones consideradas como desatinos. En su última convención, se llegó a proclamar que “por culpa de la corrupción nadie se atreve a decir que es del PP”.

Ante las segundas elecciones generales en medio año, Jurado -que va en las listas al Senado por Córdoba- se muestra optimista, defiende la gestión de Rajoy y garantiza que su reelección es lo mejor que puede pasarle a esa juventud que hoy abraza mayoritariamente a Podemos. “El Gobierno ha sacado al país de la crisis; a los jóvenes y a los mayores”, asegura. Aunque quede “muchísimo” por hacer, cree que el camino para conseguirlo no es otro que seguir la línea de los últimos años, esa que difícilmente podrá mantenerse si el PP no logra ganar el 26-J con amplia ventaja sobre el resto.

¿Con qué estructura y con cuántos afiliados cuenta actualmente Nuevas Generaciones?

Tenemos una estructura nacional y equipos territoriales en todas las comunidades autónomas y provincias de España. También hay estructura en todas las capitales y en muchísimos pueblos. En casi todas las localidades del país hay afiliados a Nuevas Generaciones. En total, tenemos actualmente unos 60.000. En los últimos años hemos estado muy pendientes de nuestra afiliación, porque ha sido un tiempo muy difícil y lo hemos cuidado especialmente, haciendo campañas específicas, sobre todo en la universidad y en los centros de formación profesional para seguir teniendo incorporaciones. Es algo fundamental porque en Nuevas Generaciones en el momento en que cumples los 30 años pasas a partido directamente.

Pero al afiliarse a NNGG ya figuras también como militante del PP, ¿no?

Si te afilias a NNGG te estás afiliando también al PP, sí. Hay otras organizaciones juveniles que son independientes, la nuestra no. Hay una estructura joven pero no significa que sea independiente al partido, sino que tenemos nuestra propia estructura, criterios y órganos. Cada año, hay una media de 2.500-3.000 jóvenes que pasan al partido, por cumplir los 30 años. Es una de las vías fundamentales de afiliación al PP.

¿Todos los afiliados a NNGG pagan cuota?

Nosotros sí tenemos pago de cuota. Son doce euros al trimestre, aunque no obligamos a nadie a hacer el pago, es algo voluntario. Eso sí, cuando hay un congreso si te quieres presentar te tienes que poner al día en las cuotas. No es indispensable, no es un requisito como el de la edad -tener al menos 16 años para ser simpatizante o 18 para ser afiliado- o el de contar con el aval de dos afiliados.

“Después de las elecciones del 20 de diciembre, tuvimos un mes de enero brutal en afiliación a Nuevas Generaciones”

¿No han bajado en afiliación los últimos años?

Hacemos un seguimiento mensual de la afiliación y hay que decir que en las épocas a priori más difícil es cuando mejor funcionamos. Por ejemplo, después de las elecciones del 20 de diciembre, tuvimos un mes de enero brutal en afiliación. Porque la gente que comparte unos valores y unas ideas en momentos duros se une. Nos pasa un poco como al Atleti (risas). Todo ello teniendo en cuenta que la población cada vez tiene menos jóvenes, que la pirámide generacional es la que es. Pero sí está claro que los jóvenes siguen interesados en la política, en todas las ideologías la juventud está movilizada. Yo es algo que siempre defiendo en el Comité de Dirección.

¿Cómo es el día a día interno en Nuevas Generaciones?

La actividad es continua, como se puede seguir en las redes sociales. A nivel nacional, regional y provincial. Ese es un poco nuestro éxito, que tenemos unas campañas y una actividad diferente a la del partido, que las organizamos nosotros mismos y sobre todo ofrecemos mucha constancia. Hacemos política, pero también actividad que le interesa a todos los jóvenes.

Trabajan de modo independiente pero muy asociados al partido y coordinados con él, ¿no?

Es que Nuevas Generaciones forma parte de todos los órganos de dirección, a todos los niveles. El presidente de NNGG de Barbate forma parte del Comité de Dirección del PP de Barbate. Yo, como presidenta nacional, formo parte del Comité de Dirección del partido a nivel nacional. Todo está coordinado, pero tenemos nuestra propia actividad y campañas, más dinámicas y frescas, más juveniles… Es algo que se refleja también en la forma de emitir los mensajes, de llevar las redes, de divulgar infografías, vídeos, etc.

El modelo de Nuevas Generaciones es criticado por Podemos y Ciudadanos, que lo consideran un obstáculo a la participación juvenil más que otra cosa. ¿Qué responde?

Cada uno tiene su criterio. NNGG tiene 36 años de historia, 60.000 afiliados, estructura en casi todos los pueblos de España, concejales por todo el país, diputados autonómicos, nacionales, senadores… Y, sobre todo, gente que participa en los órganos y desde muy pronto. Así se aprende lo que es trabajar en equipo, hacer propuestas, escuchar a los vecinos, preparar una moción en un Ayuntamiento, llevar un debate, a relacionarse con los medios… Para mí, personalmente, de corazón y con la experiencia que tengo, no me parece para nada un obstáculo que impida la participación.

“El Gobierno de Rajoy ha sacado al país de la crisis; a los jóvenes y a los mayores”

¿Cuáles cree Beatriz Jurado que son hoy en día los problemas más importantes de los jóvenes?

Los problemas de los jóvenes no son tan diferentes a los del resto: empleo, vivienda, educación… A cualquier joven le preocupan también las infraestructuras, la sanidad o el medio ambiente, aunque algunas cosas es cierto que las sufren de modo más acuciante. Como la falta de empleo, por ejemplo, y la falta de empleo de calidad. Esto es realmente grave en las zonas rurales, por la despoblación. Es una realidad que en Madrid no es lo que más se ve, pero que está ahí.

¿Cómo valora la gestión del Gobierno del PP respecto a los jóvenes? La oposición la critica duramente por entender que ha sido lesiva, que se ha priorizado la atención a otros sectores, como los mayores de 65 años, y dejado de lado a los jóvenes…

Me parece una falta de conocimiento absoluta. Porque lo primero, garantizar las pensiones no es ocuparse de los mayores, es ocuparse del país, de uno de los derechos más importantes que existe. Y lo mismo digo de la dependencia. Eso no significa descuidar a los jóvenes, no tiene ningún sentido. Decir eso es no tener conocimiento político, porque garantizando las pensiones garantizas la comida de muchas familias, esa es la realidad. Esa rivalidad intergeneracional que las nuevas formaciones políticas quieren poner de relieve me parece totalmente absurda, no se puede confrontar a la juventud con el resto.

Entonces, ¿considera que el PP se ha ocupado satisfactoriamente de los jóvenes?

Decir que no se ha hecho nada por los jóvenes es sencillamente falso. No solo es que se haya desarrollado una estrategia de garantía juvenil, sino que ha descendido un 21% la tasa de paro juvenil. Nos hemos preocupado de lo prioritario, que es crear empleo. Y este Gobierno ha creado empleo entre los jóvenes y entre todos los demás sectores y lo ha creado de calidad. Se ha eliminado la concatenación de contratos temporales, se ha puesto la tarifa plana de cotización a la Seguridad Social para autónomos y emprendedores, hemos creado incentivos a la contratación estable, hemos apostado por la educación de calidad y contra el fracaso escolar -que ha bajado un 12%-, lanzado ayudas a los jóvenes agricultores… El Gobierno a lo mejor lo que no ha hecho es explicarlo de la mejor manera, pero en estos cuatro años ha sacado al país de la crisis. A los jóvenes y a los mayores. Ha garantizado las pensiones de hoy y del futuro, ha creado empleo y lo ha creado también entre los más jóvenes.

Sigue habiendo problemas. Muchísimos. Una tasa de paro altísima, que mucha gente se tiene que ir de sus pueblos y de su país, sigue habiendo abandono escolar, muchos problemas. Pero no se solucionan diciendo que el PP no hace nada por los jóvenes, porque es el partido que más ha hecho. Sí que ha podido fallar en trasladar esa gestión y esos resultados, en comunicarlo.

“El voto de los jóvenes es muy volátil y muy difícil de conseguir: lo tuvieron Aznar, Zapatero y Rajoy y ahora lo tiene Podemos”

Y, sin embargo, el partido ha perdido en ese nicho más apoyo electoral que en cualquier otro.

Sí, pero en 2011 el PP ganó con mayoría absoluta gracias al voto de los jóvenes. En 2011, que no hace una eternidad de ello. En el año 1996, lo mismo: Aznar ganó también gracias a los jóvenes. Y luego fue Zapatero quien conquistó ese espacio. El voto de los jóvenes no es nadie, hoy les puede ir mejor a las nuevas formaciones políticas, pero dentro de cuatro años será de otro. Es un voto muy muy muy difícil. Es la franja de edad de los que empiezan a desarrollar conciencia política, sin ataduras ni restricciones, con una libertad absoluta. Es un voto menos ideologizado, más pasional, más volátil, y es un voto que hemos tenido todas las formaciones políticas. Luego, conforme van pasando los años, se desarrolla mayor afinidad con uno o con otro partido, con una tendencia o con otra. Ahora los nuevos triunfan más, es cierto. También es cierto que hace cuatro años fuimos nosotros. Por el mismo motivo: demandan algo diferente, suele ser un voto rebelde. El motivo por el que hoy se van a Podemos o Ciudadanos es el mismo por el que en 2011 se fueron al PP, buscan algo diferente para solucionar sus problemas. Pero el PP va a seguir cada día luchando por ese voto, porque lo mejor que le puede pasar a la juventud española es que siga gobernando el PP.

Pablo Casado dijo recientemente que Nuevas Generaciones debe situarse a la vanguardia ideológica del PP y actuar como una especie de Pepito Grillo que vigile que el partido no se aleja de sus esencias y principios…

Lo decimos siempre, ese es un registro nuestro. Pablo Casado y Javier Maroto, entre otros muchos, vienen de Nuevas Generaciones y lo saben mejor que nadie. Lo dicen con el cariño de que todos tenemos que empujar y NNGG tiene que ser la organización que hable claro y tenga su estilo propio, nos animan a ir un paso por delante, no tener miedo y participar en los debates con nuestra propia voz. Y se lo agradecemos mucho.

En ese, sentido, han sido muy críticos con el modo en que el partido ha abordado ciertos casos de corrupción. ¿Siguen manteniéndolo?

En ese aspecto, la contundencia es ya algo unánime en todos y no digo que antes no lo haya sido. Pero es cierto que nuestra militancia y en general todo el país está y estaba hasta las narices de la corrupción. Tal vez teníamos que haber dicho y demostrado antes que nosotros estábamos igual de hartos, que la gente sepa que nuestro cabreo es monumental y que desde dentro trabajamos para que las cosas no sean así. Si NNGG tuvo que dar un paso adelante, yo o quien sea, al final todos somos el partido y de lo que se trata es de que nuestra militancia confíe en nosotros, vea que somos contundentes y que nos repugna todo tipo de corrupción, como a la sociedad en general. Que sepan que somos conscientes del problema que supone y de que hay que actuar contra él con toda la energía, siguiendo la línea de las numerosas medidas que se han aprobado en estos años para ponérselo lo más difícil posible a los corruptos en este país.

Imagen: Flickr del PP.