Pende sobre el sector financiero español la amenaza de una nueva concentración bancaria, que reducirá aún más el número de competidores. Un proceso en el que, como sucedió con la primera reestructuración, los peces gordos se comerán a los chicos: la nueva oleada de fusiones que se avecina amenaza con diluir dentro de los grandes bancos a los restos de las extintas cajas de ahorros, como Ibercaja.

La compañía aragonesa es uno de los integrantes del club conocido informalmente como los siete enanitos: Abanca, Bankinter, BMN, Ibercaja, Kutxabank, Liberbank y Unicaja. Se les conoce así porque, debido a su menor tamaño, podrían ser absorbidas por alguno de los 3 grandes de la banca: BBVA, CaixaBank o Santander. Aunque también podrían entrar en juego Banco Sabadell como comprador y Popular y Bankia como comprados, dado que esta última entidad tiene que ser privatizada tarde o temprano.

En el grupo con sede en Zaragoza venden cara su capitulación: “No contemplamos a corto plazo otro escenario que el de seguir absolutamente independientes en el mercado”, ha asegurado el director del grupo financiero de Ibercaja, Rodrigo Galán.

El ejecutivo se ha mostrado partidario de la “diversidad financiera”, de la existencia de alternativas en el mercado frente a la esperada concentración, un proceso de integración defendido por el Gobernador del Banco de España, Luis María Linde, en varias ocasiones.

Rodrigo Galán: “No contemplamos a corto plazo otro escenario que el de seguir absolutamente independientes”

Las cábalas sobre quién devorará a quién se han instalado ya en el mercado; de hecho, en todo este tiempo se han mantenido conversaciones entre los bancos para explorar acuerdos de integración. Ninguno de estos contactos ha prosperado hasta el momento, en parte porque las entidades llevan desde el 20-D a la espera de un nuevo Gobierno.

Sin embargo, Ibercaja se resiste. Galán ha añadido que la entidad no tiene pensado comprar ni ser comprado: “Tampoco contemplamos el escenario de adquisiciones”, ha advertido.

La dirección de la antigua caja se muestra confiada en su sostenibilidad de manera independiente. No en vano, Ibercaja Banco es la octava mayor entidad española por volumen de créditos y depósitos y la sexta por gestión de activos, con 21.000 millones de euros.

En la actividad de la firma aragonesa tiene mucho peso el grupo financiero de Ibercaja, que aporta un 33% de los ingresos recurrentes de la entidad. La división que lidera Rodrigo Galán, responsable de los negocios de gestión de activos, banca privada, pensiones, seguros, leasing y renting de Ibercaja, acumula un crecimiento anual del 11% en los últimos 5 ejercicios hasta cerrar marzo de 2016 con un volumen gestionado de 24.236 millones de euros.

Con estas cifras, la entidad piensa más en su crecimiento que en integrar o ser integrada.

Objetivo: la bolsa

Galán ha reiterado que el objetivo de la compañía, lejos de integrarse en ningún otro competidor, es salir a bolsa en los próximos ejercicios. De hecho la entidad prevé tenerlo “todo a punto antes de final de año”, aunque la operación de desembarco en el parqué tarde más en llegar.

“Quizá a lo largo del año próximo o en 2018”; ese es el plazo que ha adelantado el director del grupo financiero de Ibercaja, en línea con lo que había anunciado el consejero delegado del banco, Víctor Iglesias.

“Vamos a esperar al momento más razonable y más adecuado”, ha explicado Rodrigo Galán, quien ha apostado por retrasar la salida a bolsa hasta “que haya expectativas razonables para la banca”.

Foto: Ibercaja