El presidente de Abertis, Salvador Alemany, cree que aún es posible llegar a un acuerdo con la Administración para salvar las radiales y ha añadido que “aunque aquí ganar no va a ganar nadie, al menos salvar el prestigio del sector”.

Durante su intervención en los cursos de verano de la UIMP organizados por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y patrocinados por BBVA, Alemany ha indicado que cabe esperar que el desencuentro con la Administración “se reconduzca”.

“Soy el último mohicano que cree en un acuerdo en las radiales”, ha insistido tras explicar que no “sé si alguna radial entrará en un camino sin retorno pero en otras todavía no se ha avanzado mucho en procesos concursales”.

Alemany ha indicado que para su compañía las radiales son un tema “tangencial” y ha criticado la falta de precisión en los proyectos que se hicieron que provocaron la falta de rentabilidad de estas autopistas.

Ha reconocido que durante la planificación de estas radiales “hubo problemas de diseño” ya que en ocasiones no interconectaban grandes puntos de movilidad.

“Unas se quedan cortas, otras largas y sobre todo hubo falta de precisión de los proyectos”, ha subrayado tras poner como ejemplo que en la R5 se produjeran hasta 17 modificaciones del proyecto sobre el plan inicial.

El presidente de Abertis ha considerado que este problema hizo que se alargara su puesta en marcha y encareciera el coste de estas infraestructuras a lo que ha sumado el impacto negativo que tuvo el cambio de la legislación en materia de expropiaciones.

El Ministerio de Fomento ha reiterado en varias ocasiones que el Gobierno del PP no renovará ninguna concesión de autopista y recientemente el Tribunal Supremo ha rechazado los recursos de las sociedades concesionarias de las radiales R-2 y R-4, Henarsa y Autopista Madrid Sur respectivamente, y ha avalado la negativa del Gobierno a ofrecer varios préstamos participativos.

Para Alemany cuando se ha constatado el drama y cuando se asume, está claro que los que han puesto capital en las radiales saben que el dinero lo van a perder y ha señalado que todos, incluso los bancos internacionales han admitido una quita del 50 %.

Durante su conferencia ha dicho que las restricciones presupuestarias y las necesidades sociales en el ámbito de la educación, la sanidad y la dependencia unido al compromiso de consolidación fiscal ha provocado “recortes” en la inversión de infraestructuras que “generan problemas de comprensión entre los administrados y los administradores”.

En declaraciones a EFE, ha señalado que habría que reflexionar sobre el mejor modelo de infraestructuras para el futuro de España, que “lo tiene todo y si se lo propone lo puede hacer bien” y ha apostado por un modelo de financiación público privada más armónico para que no se vuelvan a repetir los problemas pasados.