Podemos no tiene una sección de jóvenes al uso. Al contrario que PP y PSOE, que cuentan con las importantes estructuras de Nuevas Generaciones (60.000 militantes) y Juventudes Socialistas (casi 20.000), el partido de Pablo Iglesias no se plantea organizar desde la dirección a ese nicho de la militancia que autónomamente ha ido constituyendo círculos en autonomías y municipios, en ocasiones con el padrinazgo de dirigentes morados pero siempre actuando sin tutelas. Ciudadanos ya está trabajando en un modelo que estructure su facción de jóvenes, aunque pretenda no imitar en nada a NNGG y JSE, algo que la formación morada rechaza.

Su responsable de políticas de juventud, Eva Muñoz (Alcalá de Henares, Madrid, 1989) explica los porqués de esa decisión y cómo en su partido consideran imprescindible mantener un modelo que ha permitido a los más jóvenes implicarse desde el principio y a los más altos niveles en un proyecto que no se entendería sin el éxito que ha tenido y tiene en la población de 18 a 34 años. Esa circunstancia se ha dado, en opinión de Muñoz, por la frustración y hartazgo que han provocado en ellos las políticas de PP y PSOE.

¿Cómo aborda Podemos la organización de la militancia más joven? ¿Existe algún proyecto para estructurar desde el aparato los círculos jóvenes que se han constituido en varios lugares desde 2014?

Nosotros en un principio no hemos apostado por una estructura de juventudes porque entendíamos que las juventudes de los partidos tradicionales habían sido uno de los problemas de regeneración democrática y de participación en esas formaciones viejas. Nosotros somos un partido en que mucha de la gente que está en cargos de dirección e institucionales es muy joven y probablemente si hubiéramos tenido una estructura de juventudes no hubieran podido participar igual de la toma de decisiones ni de la vida de la organización política.

¿Consideran que la fórmula de Nuevas Generaciones o Juventudes Socialistas no funciona?

El modelo de juventudes al uso, como espacios ciertamente autónomos de los partidos, es un modelo que no propicia que los discursos más renovadores o críticos que pueda tener la gente joven tengan suficiente voz en la estructura del partido y, por otro lado, refuerzan mucho el statu quo interno de los partidos políticos. Hay una serie de requisitos previos que establecen las formaciones para que las elites pasen de las juventudes a los órganos del propio partido. Entendíamos que eso podía ser un tapón para que la gente joven se haga oír, que es una de las vacunas que pueden tener los partidos políticos para no acomodarse o para no alejarse de sus ideas…

Y deciden innovar configurando espacios distintos

Eso no significa que no apostemos por que haya espacios de participación joven, pero nos gusta que la gente joven se involucre en todas las estructuras del partido, no únicamente en espacios de las secciones juveniles. Por eso, sí que existen círculos jóvenes pero no una estructura propia de juventud en Podemos.

¿Tienen algún dato o estimación de cuántos jóvenes están afiliados a Podemos?

La estructura de círculos en Podemos es compleja de medir. Los círculos son espacios autónomos que se configuran por iniciativa propia de la gente y estamos en procesos en que se están validando estos círculos. Los hay en varias comunidades autónomas, algunos municipales también, pero estamos en un proceso de recuento, se montan a iniciativa de nuestros simpatizantes y de nuestras bases y no es algo que se promueva directamente desde la organización.

¿Cuáles cree que son los principales problemas que afronta en este momento la juventud?

Nosotros la lectura que hacemos es que, efectivamente, hay demandas concretas en la juventud como puede haberlas en cualquier segmento de la población, pero todo se enmarca en el contexto de crisis generalizada que vivimos, agravada por las políticas de austeridad. En realidad, la mejor política para la juventud es construir un proyecto de país en el que la gente joven pueda tener futuro. Entendemos que ha habido una crisis de expectativas importante entre ellos, provocada por el paro, por la dificultad de acceso a la vivienda, la subida de las tasas universitarias y de la FP… Se ha dificultado mucho a los jóvenes poder desarrollar un plan de vida digno y medianamente estable en nuestro país, pero entendemos que es parte de una tónica general propiciada por las políticas de austeridad del Partido Popular y del Partido Socialista que claro que afecta a la juventud, pero porque afecta a la sociedad en su conjunto.

Por lo tanto, mi planteamiento es que la mejor política de juventud es construir ese proyecto global. Evidentemente, tiene que haber políticas segmentadas y especificas pero ahora mismo la situación necesita renovar el acuerdo social que genera las mínimas bases de convivencia, hacer una apuesta clara por eso porque nos estamos jugando un proyecto de país en el que la gente joven no se quede atrás ni tenga como única alternativa de futuro el exilio o la emigración.

¿Cree que ese discurso es una de las claves por las que Podemos arrasa en el electorado de 18 a 34 años?

Tiene que ver con un hartazgo generalizado por parte de la gente joven respecto a los partidos políticos tradicionales. Como decía, tiene que ver mucho con la crisis de expectativas, la frustración de nuestros horizontes. Las sucesivas políticas de recortes de PP y PSOE pues claramente les ha erosionado y desgastado ante la juventud. Hemos visto cómo con el estallido de la crisis miles y miles de jóvenes tuvieron que irse al extranjero a buscarse la vida y no hubo ningún tipo de respuesta por parte de esos grandes partidos. Más bien al contrario, aprobaron el voto rogado y dificultaron muchísimo a ese montón de jóvenes que vive en el extranjero el ejercicio de un derecho tan fundamental como es el voto. Creo que es lógico que la juventud no se sienta representada por esos partidos cuyas políticas les han privado de la posibilidad de tener un futuro digno en su país.

Podemos surge como una herramienta menos tradicional que el Partido Popular o el Partido Socialista y sabe leer más las demandas que la gente joven estaba poniendo sobre la mesa y que ningún partido político estaba siendo capaz de recoger.

¿Equipara la gestión de PP y PSOE en este punto? ¿Considera que sus Gobiernos han sido igual de lesivos para los intereses de los jóvenes?

No son exactamente lo mismo pero ha habido momentos en los últimos años que se han parecido bastante, es que hasta fueron capaces de ponerse de acuerdo para pactar la reforma de la Constitución en pleno mes de agosto… Es la muestra clara de cuáles son sus prioridades y cómo no dudaron en dejar de lado las diferencias y entenderse para esas cosas. Un momento álgido en que se visibiliza el descontento de la juventud fue el 15-M y estalló bajo el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Evidentemente, las políticas del PP han sido muy salvajes, han castigado muy duramente a la población, pero el PSOE no estaba en el Gobierno y no sabemos cómo lo hubiera gestionado en ese caso. Y no debemos olvidar que el 15-M estalla contra un Gobierno socialista que estaba aplicando básicamente el inicio de las políticas de austeridad que luego continuó el Partido Popular, esas políticas lesivas para sus intereses. Así que no pueden presumir de grandes diferencias en este punto.