Parece que MásMóvil tiene la meta a la vista y será la elegida para comprar Yoigo, con una oferta de 700 millones sobre la mesa. Aquí, unos cuantos consejos para cerrar la operación con éxito.

1. Clarificar la situación legal y fiscal

MásMóvil ha trabajado de forma incansable para comprar Pepephone y, después, Yoigo. Sin duda, sus accionistas estarán encantados. Pero no hubiera estado mal que les hubiesen preguntado antes. Fuentes próximas a la situación confirmaron a SABEMOS que existen dudas sobre cómo ha transcurrido toda la operación, o si se ajusta exactamente a lo que exige el derecho mercantil.

Es extraño que nunca haya suspendido cotización, por ejemplo, o que la compañía se atreviese a poner una señal de 20 millones de euros a los dueños de Pepephone cuando no sabía si iba a poder comprar Yoigo –y hubo un momento en el que parecía que no–. Intenta pagar la señal de un piso sin hablarlo con tu mujer antes…

Del mismo modo, quizá una operación tan compleja hubiera demandado de muchas más explicaciones a los minoritarios, que han visto cómo todo se precipitaba sin recibir explicaciones y ahora afrontarán una enorme ampliación de capital y una reestructuración del plan industrial. La compañía no ha presentado aún ni un papel que diga qué pretende hacer con Yoigo y quizá vaya siendo hora de aclarárselo a los inversores. Presentes y futuros. Lo que nos lleva al punto dos.

2. Clarificar el plan industrial

MásMóvil tiene que dejar claro lo antes posible, para tranquilizar a bancos y a cualquier inversor que vaya a participar en la inminente ampliación de capital, que van a renovar el contrato con Movistar, y en qué condiciones.

No es que la red de Vodafone sea mala, pero el plan de la actual dirección de migrar de operador e invertir en antenas, que tiene mucho sentido para la compañía si va por su cuenta, es una total chifladura que probablemente abocará a la compañía a la ruina en caso de que compre MásMóvil.

Como hemos explicado en otras ocasiones, para el proyecto es esencial ejecutar las sinergias de red de Pepephone, que está atada con Movistar para los próximos dos años. Si te vas a Vodafone y dejas a Pepephone con Movistar, no puedes llevar a cabo una renegociación global del acuerdo de itinerancia. Y sin sinergias, y con la situación de deuda que se presenta, es muy difícil que MásMóvil pueda sobrevivir a los próximos dos años.

3. Elegir entre Eduardo Taulet o Pedro Serrahima

Quien piense que es una opción mantener a ambos en la dirección, o que vayan juntos a alguna parte que no sea un juzgado, no sabe de lo que habla. Están en juicios y no se tienen ningún aprecio. Mantener a Taulet es, a priori, incompatible con mantener a Serrahima.

4. Atar a Pedro Serrahima y su equipo

En caso de mantener a Serrahima en el equipo, convendría a los inversores y a los bancos echar un vistazo a la situación del director general de Pepephone. ¿Tiene compromiso de permanencia, como los terminales, o es libre para irse nada más cerrarse la operación?

Quien conoce Pepephone sabe que su éxito depende de su equipo y su peculiar idiosincrasia. Si pierdes a Serrahima o a sus directivos esenciales, Pepephone se convierte en un montón de clientes que, probablemente, le seguirán hasta el fin del mundo. Al menos, hasta Murcia.

Ojo a unos intangibles importantes y a la posibilidad de tirarlos por el desagüe si se hacen las cosas mal.

5. Matar la marca MásMóvil

Si consigues cerrar Yoigo y Pepephone, tienes una marca válida para usar como operador convergente y otra de gran éxito en el segmento de los virtuales. ¿Para qué quieres MásMóvil? El exceso de marcas es innecesario y ésta es la más prescindible de todas. Desde la compañía varias fuentes confirman que es la opción más probable.

Conclusión: MásMóvil tiene muchas pelotas en el aire y, como buen malabarista, tiene que afrontar la parte más difícil: cogerlas todas y recibir el aplauso final.