Las encuestas entre lectores publicadas este martes por los principales diarios online y aquellos otros que disponen también de edición en papel confirman la recuperación de un Rajoy que llegaba desahuciado, el crecimiento de un Rivera que transmitió una contundencia que parecía haber perdido, un Pablo Iglesias que alternó las contradicciones y la confusión del boxeador golpeado en la barbilla con momentos sólidos y hasta brillantes, y el desastroso candidato que es Pedro Sánchez.

El líder socialista parece decidido a entrar en la historia como el hombre que metió al histórico PSOE en la penosa deriva del PASOK griego, hasta llevarlo a la irrelevancia y a representar, como mucho, el papel de partido bisagra. Anoche, el relevo en la hegemonía de la izquierda quedó visto para sentencia. El adelantamiento (eso que llaman el “sorpasso”, y no sé por qué) está servido.

De todas formas es curioso cómo el sectarismo o forofismo que los  españoles llevamos dentro funciona en la política casi en la misma medida que en el fútbol. La gente pincha en las casillas de los candidatos recogidas en los diarios para que el público los evalúe, y lo hace alterando en muchos casos sus verdaderas impresiones con tal de manifestar unos deseos que sólo malamente se ajusta a una observación objetiva de lo que ocurrió en el plató donde los cuatro dirigentes se enfrentaron.

LOS PODEMITAS EN REDES CONDICIONAN EN LOS NUEVOS

En general, la confusa izquierda podemita arrasa en los nuevos digitales y en periódicos de su cuerda ideológica o asimilados, a pesar de que Iglesias ayer, acorralado por Rivera y golpeado a veces por directos de Sánchez, no paraba de mover la cabeza al estilo del boxeador tocado que pretende negar ante su rival y los espectadores que aquellos golpes le afectaran en los más mínimo. Pero en temas tan poco baladíes como la financiación de su coalición, su doble lenguaje sobre el independentismo y los referendos (“no hay líneas rojas para negociar”, decía casi tartaja, cuando al otro cabeza de huevo, Alberto Garzón y su Izquierda Unida, le duelen los labios de decir que son condiciones “sine qua non”) tuvo momentos en que flotó por el ring al borde del KO.

Y, sin embargo, según de que diario se trate, algunos parecen haberle visto como un triunfante Alejandro Magno entrando en Babilonia tras haberse merendado a los persas de Darío. Cierto que la euforia podemita se manifiesta con fuerza sobre todo en los periódicos con menos seguidores y en los que la participación de lectores fue menor, con lo que el activismo de los seguidores de Iglesias en las redes sociales alcanzó mayo impacto. Los lectores de “El País”, tradicionalmente alineados con la izquierda, parecen decididos a dejar a caer a Sánchez como una cáscara vacía, sustituirlo por el profesor de la Complutense y seguir su militancia anti-PP, aunque no llegan a extremo de otros en su negar el pan y la sal a Rajoy. Veamos:

EL RANKING

  • Vozpopuli da a Iglesias como vencedor nada menos que con el 57%, seguido por Rivera con el 23%, Rajoy el 13% y Sánchez el 7.
  • El Español concede a Iglesias también otra inexplicable pasada, a juzgar por lo que vimos: Iglesias, el 52%, Rivera el 27%, Rajoy el 15, y Sánchez el 6.

Si entramos en el mundillo de los colosos mediáticos las cosas cambian de forma notable:

  • “El País” da también vencedor a Iglesias con el 37,63 %, seguido (a pesar de la escasa simpatía que despierta entre sus lectores) por Rajoy con el 23,69; Rivera, el 22,95 y Sánchez (aquí alcanza los dos dígitos, pero no hay que olvidar que durante muchos años a la editora de este diario se la conoció como PRISOE por razones obvias), el 16,03%.
  • “El Mundo”, cuyos lectores quizá reflejen hoy mejor que ningún otro medio una opinión representativa de las distintas tendencias sociales y cuya participación rondó ¡los 200.000 votantes! lo que diluye el impacto de marcas con mayor control en las redes sociales, da este resultado: vencedor, Rajoy, con el 35%; le sigue Iglesias con el 29, Rivera el 27, y el perpetuo farolillo rojo, Sánchez, el 9.
  • “El Confidencial” (tres cuartos de lo mismo que “El Mundo”, con predominio de pluralidad de ópticas entre sus lectores), también diluye el activismo de los seguidores morados en las redes sociales gracias a una participación masiva. Según el decano de la prensa digital, Rajoy ganó el debate con el 40% de los votos, seguido por Rivera con el 28,9, Iglesias el 24,6 y un Sánchez que ya inspira compasión el 6,4.
  • “ABC”. En un diario tan inequívocamente conservador el resultado sólo podía ser el inverso de los on line modernos y fundados por profesionales de la izquierda. Según el diario que sigue ostentando la vitola de “monárquico”, Rajoy triunfó con el 52%, seguido por Iglesias con el 23,5, Rivera (aquí vemos un voto de castigo al disidente que pone en evidencia al jefe ortodoxo) el 18,3, y Sánchez un patético 5,6.

¿INFLUIRÁ EL DEBATE EL 26-J?

Hay más que merecería la pena citar, aunque algunos de ellos sólo como anécdotas que muestran lo escasamente fiable que es la incondicionalidad. Bate en este campo cualquier marca el diario “Público”, que da como vencedor por goleada a Sánchez (¿qué debate habrán seguido sus presuntos lectores?) y conceden a Rajoy un “generoso” 4%… Pero éste son anécdotas que no deben enturbiar las conclusiones a sacar de los contenidos de los medios punteros.

La pregunta del millón ahora es: ¿hasta qué punto el debate influirá en ese amplio 30% de potenciales votantes indecisos que, según el CIS, puden inclinar la elección en un sentido o en otro? “La Vanguardia”, en encuesta realizada entre sus lectores, da una respuesta digna de ser muy tomada en consideración: el 43% piensa que sí influirá en un sentido o en otro.