Enrique Laso, autor de Los Crímenes Azules, afirma ser el mayor superventas de libro electrónico en castellano para Amazon. Sin embargo, Amazon le investiga por actuaciones presuntamente irregulares y le ha suspendido la cuenta.

Laso responde a SABEMOS con una combinación de indignación y ¿satisfacción?. “No es que me hayan bloqueado la cuenta, es que han bloqueado la cuenta al autor que más vende en castellano en Kindle. Esa es la única ventaja que tengo. No estoy llorando, estoy indignado, pero dentro de lo que cabe soy un privilegiado, porque el mismo día que me pasó ya tenía cinco ofertas de otras plataformas para irme con ellos. Pero esto le puede pasar a cualquiera y voy a retirarles la exclusiva”, lamenta.

Lo que peor lleva es el trato que, para él, le ha dispensado Amazon, que desde el principio le ha tratado como si fuese culpable de las presuntas irregularidades, bloqueando su cuenta e impidiéndole vender sus libros.

Para Laso es especialmente duro, pues es uno de los nombres más mencionados en el mundo de la autoedición en España. Se trata de un exdirectivo de comunicación y marketing en empresas como Grupo Idea, Carrefour o Menaje del Hogar que lo dejó todo por la literatura. Pese a que tiene libros editados en Planeta o Última Línea, siempre ha privilegiado la autoedición por encima de todo.

¿Por qué te bloquea Amazon la cuenta?

Es bastante complicado, pero tiene que ver con una acción coordinada en mi contra. Estas cosas siempre han pasado, pero antes sólo podían atacarte mediante comentarios negativos o denuncias falsas. Sin embargo, las cosas han cambiado mucho.

Amazon lleva tiempo con dos formas de venta, el libro electrónico sin más o el acceso a los mismos a través de un sistema de tarifa plana en Kindle Unlimited. Si alquilabas el libro, el autor recibía unos royalties. Todo esto funcionaba bien hasta que en julio del año pasado la empresa cambia el sistema de retribuciones, enfadando mucho a los autores: deja de pagarnos por descarga y se empieza a pagar por página leída. Utilizan un sistema que llaman recuento de páginas normalizadas de Kindle Edition (KENP, por sus siglas en inglés).

Hasta ese momento era muy difícil abusar del sistema. Pero el sistema de lecturas por página empezó a favorecer el fraude. En diciembre pasado empiezo a leer que se han descubierto vulnerabilidades en el sistema. Amazon paga muy poco dinero por palabra, concretamente 0,005 céntimos, lo que en un libro normal puede suponer 1,5-2 euros, y eso si se leen completos.

Si hay una vulnerabilidad habrá gente que la aproveche…

Los spammers empezaron a frotarse las manos. Autoeditaban libros falsos con decenas de miles de páginas y creaban lecturas falsas con cuentas falsas. Leías la primera página, le dabas a la última, y te lo daban leído por completo.

¿Pero esto qué tiene que ver contigo?

Muy sencillo. Como Amazon empezó a darse cuenta de que su nuevo sistema le suponía pérdidas, redujo a 3.000 el número máximo de páginas y dejó claro que crear lecturas falsas de los libros podía acarrear el bloqueo de la cuenta del autor. ¿Qué consiguió? Básicamente, que cualquiera que quiera hundir a un autor sólo tenga que generar lecturas fraudulentas con la confianza de que Amazon le echará la culpa. Lo único que necesitas es crear cuentas artificiales, inflar las ventas de un libro y después denunciar al autor. Es algo que está pasado ya desde enero con autores anglosajones, pero yo tengo el dudoso honor de ser el primero de entre los más vendidos en castellano.

¿Y qué sucede entonces?

Amazon inicia una investigación. Normalmente vienen a durar un mes y me dicen que sólo en la mitad de los casos están dando la razón al autor. Incluso cuando te consideran culpable dicen que “no han sido capaces de probar que el autor no estuviera implicado”.

Eso supone una clara inversión de la carga de la prueba. Es como si un juez te obligase a demostrar que no has matado a nadie si no quieres ir a la cárcel.

Exacto, pero para mí es obvio que ha sido un ataque. Si los responsables hubiesen cogido Los Crímenes Azules y hubiesen hinchado las visitas, ni se habría notado. Pero han atacado un libro, la trilogía Desde el Infierno, que no se estaba vendiendo mucho. Lo que hacía más fácil detectar una irregularidad. Reconozco que me di cuenta de que sus ventas habían aumentado, pero en ningún momento pensé que sería un ataque organizado.

Tuve tres picos de venta muy raros en diez días. Entonces Amazon me comunicó que habían recibido 53 denuncias de que estoy realizando prácticas ilegales. Al día siguiente me bloquean la cuenta y me informan del inicio de la investigación. Me consta que en Amazon hay una pelea interna y que hay mucha gente que me defiende y sabe que es un ataque contra mí.

¿Y qué vas a hacer a continuación?

En cuanto se supo lo que me había pasado recibí varias ofertas para retirar la exclusiva de Amazon y pasarme a multiplataforma. Voy a firmar un buen contrato con una compañía que me va a convertir en una especie de embajador de los sistemas multiplataforma, que te permiten centralizar la experiencia de autoedición en un sólo lugar, y después se encargan de colocar la obra en todas las tiendas del mercado, como Amazon, iTunes o Google Play, entre otras muchas.

¿Se puede saber con quién es?

Hasta que no firme, prefiero que no se sepa. Al final, los que me han querido hacer daño me han ayudado, porque he conseguido el contrato de mi vida.

¿Qué perderás si abandonas la exclusiva con Amazon?

Pierdes la parte de los ‘alquileres’, pero sólo me suponían el 30% de mis ingresos. Además, mis libros no son muy largos, así que me perjudicó mucho el modelo de pago por página. Pero no me parece bien lo que me han hecho y creo que no voy a ser el único que se salga. Varios de los autores que más venden en castellano con Amazon se lo están pensando. Creen que ellos pueden ser los siguientes.

Voy a hacer de detective de novela negra y preguntarte: “¿Quién podría estar interesado en perjudicarte?”

Para nosotros es difícil de explicar porque somos seres humanos normales. Pero desde que escribo novela negra y hablo con exagentes del FBI he descubierto lo oscuro que puede ser el ser humano. Hace poco saltó el caso de un usuario, Booklover, que había hecho más de 500 reseñas de una estrella a libros que se habían colocado en los tres primeros puestos del mundo. Libros míos, de Blanca Miosi, de Julia Navarro. ¿Cuánto tiempo hay que dedicar a eso? El año pasado había un tipo que tenía creadas más de 150 cuentas falsas en Amazon para publicar críticas negativas. ¿Qué persona normal hace eso?