El PP volvería a ganar las elecciones generales (29’2%), seguido de Unidos Podemos (25’6%), PSOE (21’2%) y Ciudadanos (14’6%), según el estudio preelectoral del CIS. Todos los partidos sufren los efectos de la coalición Iglesias-Garzón en el reparto de los últimos escaños: los populares perderían entre 2 y 5 diputados (118-121); los socialistas, entre 10 y 12 (78-80); y los naranjas entre 1 y 2 (38-39). Podemos e IU sumarían entre 88 y 92 actas del Congreso. El estudio se realizó justo después de la disolución de las Cortes y al tiempo que se anunciaba el acuerdo de las fuerzas a la izquierda del PSOE.

Unidos Podemos ya es la segunda fuerza política de España, al superar al PSOE en 4’4 puntos (25’6% frente a 21’2%) y diez escaños (88-92 frente a 78-80). La coalición de Pablo Iglesias y Alberto Garzón está en empate técnico con el PP, que volvería a ganar las elecciones generales (29’2% y 118-121 escaños), pero solo saca 3’6 puntos a la alianza de Podemos, las confluencias e Izquierda Unida. En cuarta posición aparece Ciudadanos, siete décimas por encima de su resultado del 20-D (sube hasta el 14’6%) pero uno o dos escaños por detrás (38-39).

Iglesias y Garzón ya suman 1’2 puntos más de lo que obtuvieron por separado el 20-D

El barómetro preelectoral del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), difundido este jueves, vaticina un éxito incontestable de la entente de izquierdas, que lograría en las elecciones del 26 de junio más apoyos de los que en diciembre sumaron sus integrantes por separado (24’4%). El efecto multiplicador que buscaban estaría, pues, empezando a darse. Especialmente importante es la crecida de la confluencia catalana, En Comú Podem, que obtiene siete décimas y 2-3 escaños más que hace seis meses. También sube la gallega En Marea (un escaño y una décima) y la valenciana que lidera Compromís (tres décimas que podrían valer un escaño más).

Y ello se produce a pesar de que el PSOE apenas cede ocho décimas en respaldo electoral (hace seis meses obtuvo el 22% de los votos), aunque la pérdida de la hegemonía en la izquierda le penaliza con diez o doce diputados menos para su menguante grupo parlamentario. La formación de Mariano Rajoy, por su parte, experimenta un ligero repunte de cinco décimas, todavía por debajo de la barrera del 30% que se ha marcado como meta para el 26-J. Además, como los socialistas y Ciudadanos, sufre el efecto de la coalición Unidos Podemos en el reparto de los últimos escaños de provincias medianas y pequeñas, lo que le haría perder entre dos y cinco actas pese a sumar más porcentaje de voto.

La izquierda roza la absoluta

Por bloques, la izquierda subiría de los 161 diputados que sumó el 20-D a 166-172, muy cerca de la mayoría absoluta (176) en el mejor de los casos. El centro derecha retrocedería desde los 163 a 156-160, haciendo inviable un Ejecutivo PP-Ciudadanos sin la connivencia del PSOE. El partido de Pedro Sánchez es el que tendría la llave de la gobernabilidad y se vería abocado a elegir entre hacer presidente a Iglesias o entenderse con los populares.

ERC y PP se juegan el último escaño por Barcelona, mientras Convergència se hunde y cae del 2’25% al 1’8%

El estudio se realizó del 4 al 22 de mayo, justo después de la disolución de las Cortes, a partir de 17.600 entrevistas repartidas por las 52 circunscripciones de España. El acuerdo de Iglesias y Garzón se anunció el lunes 9 de mayo, por lo que está plenamente recogido el impacto que tuvo en la ciudadanía. A escasas doce horas de que comience la campaña electoral, Unidos Podemos logra el objetivo de erigirse como alternativa de gobierno y convertirse en el voto útil de la izquierda.

Respecto a los partidos de ámbito autonómico, el CIS detecta una estabilidad absoluta en el electorado de ERC -volvería a sacar el 2’4% de los votos-, aunque podría perder un escaño en Barcelona en favor de En Comú Podem. Ese último diputado barcelonés está en juego entre la formación independentista y el PP. Convergència, por su parte, continúa en caída libre y se dejaría ahora casi cuatro décimas y uno o dos escaños, hasta el 1’8% y 6-7 diputados. El PNV repetiría porcentaje de votos (1’2%), aunque bajaría de seis escaños a cinco. EH Bildu subiría unas centésimas -suficientes para lograr el tercer diputado-, mientras Coalición Canaria perdería el único que obtuvo el 20-D.