¿Qué es el ‘zero rating’? No es una película de acción interpretada por Nicolas Cage ni un videojuego de Ubisoft. Es una práctica comercial de los operadores de telecomunicaciones que podría llegar a ser muy importante durante los próximos años y que puede cambiar cómo nos enfrentamos a Internet.

Una definición sencilla para empezar: El ‘zero rating’ es una práctica comercial que consiste en que el operador ofrece algunos servicios o aplicaciones sin que el consumo tenga efecto sobre la franquicia de datos que tengas contratada.

En España se ha probado en alguna ocasión muy puntual, pero hoy sólo se comercializa una en concreto, Colibri de Orange, que incluye tráfico de Twitter y Facebook. Existe otra propuesta que bordea el ‘zero rating’, el producto Voz Digital de Tuenti, que permite llamar desde la aplicación a través de un sistema de voz por IP pero que lo que hace es descontar de los minutos de la tarifa y no de los megas. Pero quizá es demasiado complicado. Centrémonos en las fórmulas tradicionales de ‘zero rating’.

Éstas funcionan especialmente bien en muchos mercados de América Latina y permiten ofrecer tarifas de datos razonablemente baratas aunque incluyendo servicios como Facebook, Twitter o Whatsapp. Movistar ofrece en México, por ejemplo, estos servicios de forma independiente de la franquicia de datos.

Sin embargo, es cierto que este tipo de fórmulas no han tenido demasiado éxito en España por un amplio abanico de razones. ¿La más importante? Es muy posible que los operadores españoles sientan que dar gratis las redes sociales en el smartphone es una forma como otra cualquiera de que muchos consumidores no tengan franquicia de datos, y éstas son un importante generador de ingresos una vez que la voz ha deteriorado casi por completo su valor.

Pero la marea está subiendo.

El BEREC (Organismo de Reguladores Europeos de Comunicaciones Electrónicas) acaba publicar el primer borrador de las directrices (no vinculantes) que marcarán cómo debe aplicarse la regulación de neutralidad de la red y que se abre a consulta pública para su mejora durante seis semanas, hasta el 18 julio. Fuentes próximas a la CNMC española, que ha participado en la discusión desde hace más de un lustro, confirmaron a SABEMOS que el documento definitivo saldrá a la luz antes del 1 de septiembre.

En este documento ha habido un punto especialmente candente, precisamente el ‘zero rating’.

¿Qué ha hecho el regulador de reguladores europeos? Básicamente, en este apartado, ha dejado mucho margen de maniobra a los reguladores españoles. Lo que implica una paradoja, por cierto, porque si bien la negociación de las normas ha corrido a cargo de la CNMC, el organismo con las competencias para hacer que se cumplan será el Ministerio de Industria que salga de las próximas elecciones.

¿En qué consiste la decisión del BEREC? En que se analizarán las propuestas que vayan surgiendo caso por caso y, por norma general,no se permitirán prácticas de ‘zero rating’ que supongan perjuicios claros de la empresa que se beneficie de estas políticas frente a las demás.

Por ejemplo, si Vodafone decidiese que quiere ofrecer Netflix sin afectar a la tarifa de datos móviles del cliente, el perjuicio estaría claro para otros servicios abiertos de videostreaming como Wuaki o Filmin, por ejemplo. E Industria tendría argumentos de sobra para vetarlo.

Otra cosa muy diferente sería que Movistar –por cambiar de operador–, decidiese que todos los servicios de este tipo no repercutan en las tarifas de datos. Si metes en la ecuación a Yomvi, Youtube, Vimeo, HBO, Sky y el resto de servicios similares, Industria probablemente no podría jugar la base de la discriminación.

Así pues, es más que posible que sí se avalase el desarrollo de opciones de ‘zero rating’, pero aplicadas a categorías. Como, por ejemplo, la opción de que todos los datos que consumas en cualquier servicio de mensajería no te consuman datos. O lo mismo aplicado a las redes sociales. Lo que generará, eso sí, son problemas de definición. ¿Es Snapchat una red social o un servicio de mensajería?

Pero volvamos a la parte de por qué el ‘zero rating’ es un servicio con el potencial de cambiar cómo nos relacionamos con los operadores.

Potencialmente, las prácticas de ‘zero rating’ podrían ser una forma de que los operadores empezasen a ofrecer topes de consumo en las ofertas de datos fijos sin que los clientes ni los reguladores les saltasen al cuello.

Si Orange quiere lanzar una propuesta de fibra con un límite de datos a coste más bajo de lo normal, puede hacerlo. Eso ya ha pasado en España y ha sido un fracaso. Es difícil que los españoles, acostumbrados al internet infinito, se acojan a esta propuesta. ¿Pero y si Orange ofrece una propuesta con límite de datos y más barata de lo normal pero garantizando que el vídeo que venga de fuentes de tráfico legales no afectará a tu consumo?

En un entorno en el que los operadores han invertido mucho dinero en contenidos y seguirán haciéndolo, una forma disruptiva de terminar con el tráfico P2P o con servicios de streaming en los que existen dudas sobre la procedencia de los contenidos, pasa no por discriminar su tráfico, sino por limitar el tráfico total de los consumidores y después privilegiar los servicios de vídeo legales.

¿Es el camino que elegirán los operadores?

En contra de ésta o cualquier propuesta que pase por el lanzamiento de tarifas de datos fijos con límites, están los usos y costumbres de los españoles, así que para hacer algo así tendrían que mejorar drásticamente el precio que ofrecen.

A favor de algo así tenemos un hecho irreversible: el mercado español está prácticamente condenado al oligopolio. Incluso si de la compra de Yoigo sale un cuarto operador, es muy difícil que éste sea capaz de atacar la línea de flotación de los tres gigantes que han salido de la consolidación del sector.

Así pues, es posible que volvamos a prácticas de hace diez años, cuando cualquier movimiento de Movistar era replicado inmediatamente por sus competidores según la vieja fórmula de “seguimiento del líder” que protegía al sector de las autoridades de Competencia.

Es un escenario puramente hipotético, pero si empiezan a ofrecerle servicios gratis con la tarifa de datos, recuerda este artículo…