El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha anunciado este miércoles que en septiembre se someterá a una cuestión de confianza en el Parlament, para comprobar si dispone de una mayoría parlamentaria suficiente como para seguir gobernando, después del veto y la “deslealtad” de la CUP con los Presupuestos.

El pleno del Parlament ha rechazado admitir a trámite el proyecto de presupuestos del Govern con el anunciado voto en contra de la CUP y la oposición de Ciudadanos, PSC, Catalunya Sí que es Pot y PPC, que también habían presentado enmiendas a la totalidad.

Tras cerca de seis horas de debate en el Parlament, la CUP ha hecho efectivo su veto al proyecto presupuestario del Govern y ha dejado solo al grupo de Junts pel Sí, lo que abre una crisis entre las dos fuerzas independentistas seis meses después del acuerdo que suscribieron para hacer posible la investidura de Carles Puigdemont como presidente catalán.

Las enmiendas a la totalidad han sumado 72 votos, por encima de los 62 de Junts pel Sí, por lo que el proyecto presupuestario ha sido devuelto al Govern sin haber podido ser tramitado en el Parlament.

Dado el rechazo a los presupuestos, es probable que el Govern opte por retirar el proyecto de ley de medidas fiscales y financieras, la conocida como ley de acompañamiento, que se iba a discutir justo a continuación.

Tras la votación, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha pedido la palabra para transmitir su opinión sobre las consecuencias del veto de la CUP. De nada han servido las apelaciones del vicepresidente del Govern y conseller de Economía, Oriol Junqueras, a la CUP para que permitiera que el proyecto fuera admitido a trámite y se iniciara una negociación para introducir modificaciones vía enmiendas.

Junqueras ha alertado a la CUP de las “gravísimas” consecuencias sociales para los catalanes que tendrá no aprobar las cuentas.